Ir al contenido
_
_
_
_
Jeffrey Epstein
Opinión

El oscuro laberinto de Jeffrey Epstein por América Latina

El pederasta y sus aliados viajaron a México, Brasil, Cuba, Perú y Colombia, de vacaciones más que de negocios, donde se reunieron con poderosos empresarios y políticos

Archivos de Jeffrey Epstein en Miami, Florida, en febrero de 2026. CRISTOBAL HERRERA-ULASHKEVICH (EFE)

Esta es la versión web de Americanas, la newsletter de Papallones América en el que aborda noticias e ideas con perspectiva de género. Si quiere suscribirse, puede hacerlo en este enlace.

Los tres millones de documentos que desclasificó la justicia norteamericana, relacionados al pederasta Jeffrey Epstein, han generado un terremoto político y judicial para algunos de sus viejos aliados en el Reino Unido y Estados Unidos. Pero, en América Latina, el temblor apenas se siente. Esta región convulsa por la violencia y las amenazas a la democracia apenas ha tenido el aliento para investigar lo que haya detrás de las pistas desagregadas que dejaron esos archivos. Y es que el Departamento de Justicia sólo publicó eso: pequeñas piezas de un enorme rompecabezas incompleto, piezas que generan mucho temor sobre el poder de Epstein en la región, pero que no cuentan toda la historia a sus víctimas. En lo que era inicialmente un acto de transparencia, los oficiales no publicaron todos los documentos, y ocultaron con un marcador negro (‘redactaron’, en lenguaje judicial) los nombres de muchos de los aliados e implicados. En algunos casos, aparecen documentos enteros marcados con negro. Quien se hunde en los documentos se siente caminando en un laberinto oscuro en el que a ratos aparecen destellos mostrando el camino, pero nunca se prende la luz.

Esto sabemos en unos de esos destellos: Epstein no pasó tanto tiempo de su vida en Latinoamérica pero él y sus aliados ocasionalmente viajaron a México, Brasil, Cuba, Perú y Colombia, de vacaciones más que de negocios. Vacaciones que, en unos casos, sí implicaron la explotación sexual de mujeres y niñas, según dicen los documentos.

Empecemos por Brasil con Maritza Vasquez, una contadora de la agencia de modelos MC Squared, del francés Jean Luc Brunel. Su testimonio ante la justicia en 2010 denunció que dicha agencia era una vía para conseguir niñas para Epstein, en unos casos brasileras. “¿Qué interés tenía Jeffrey Epstein en MC Squared”, le pregunta el departamento de justicia. “Lo único que se me ocurre es que es donde conseguía a las niñas, nada más”, dijo ella. Recuerda al menos cuatro brasileñas en Nueva York, pero no detalla sus edades y los nombres aparecen bajo reserva. “Epstein tenía un contacto en Brasil que le proveía prostitutas cuando él las necesitaba”, añadió Vasquez sobre los viajes del millonario al país sudamericano. ¿Menores de edad? “Quizás. Como 16,17,18”, responde ella. Epstein y Brunel murieron en 2019 y 2020, lo que dificulta cualquier investigación judicial, y el nombre del contacto proxeneta en Brasil aparece oculto en los documentos. La justicia norteamericana deja la pista de que Brasil era, para el pederasta, un destino más para la explotación sexual.

En cuanto a Argentina, los documentos muestran que Epstein parece estar más interesado en negocios allí, varios que fracasan, pero algunas pistas sugieren que todo no era solo dinero. En su cuenta de correo guardaba newsletters de agencias de modelos que enviaron un catálogos de fotos y, por otro lado, envió unos pagos en 2006 al peluquero y estilista Roberto Giordano: un hombre conocido como el rey de los desfiles de moda veraniegos de los noventa. No hay evidencia de un crimen sino que, como en otros casos, se trata de ficha suelta del rompecabezas imposible. Giordano falleció en 2024, poco importa para la justicia que su nombre no esté oculto ya.

Algo distinto pasa en Lima, Perú, donde sí aparece el nombre de alguien vivo. La pareja de Epstein, Girslane Maxwell, condenada por ser proxeneta del empresario, viajó allí con un aliado llamado ‘El Hombre Invisible’: el apodo que ella y Epstein tenían para el ex príncipe Andrew, ahora Andrés Mountbatten-Windsor, investigado actualmente en Inglaterra. En Perú un contacto clave para ella era Juan Esteban Ganoza Temple, dicen los documentos, un viejo amigo al que ella le escribió en 2002 para que atienda al príncipe británico en un viaje de turismo. Gabona Temple es hijo de un poderoso empresario del norte de Perú, pero vivió varios años en Nueva York, pues su padrastro era el exsecretario general de Naciones Unidas, Javier Pérez de Cuellar. Fue allá, en Estados Unidos, donde conoció a Maxwell.

“Sé que puedo con­fiar en ti para que le hagas pasar un rato mara­vi­lloso y que solo le pre­sen­ta­rás a ami­gos en los que pue­des con­fiar y que son ama­bles, dis­cre­tos y diver­ti­dos”, le pide Maxwell a Ganoza Temple en un mail, advirtiendo que el miembro de la realeza “no quiere leer en los perió­di­cos nada sobre el viaje, ni a quién o qué ha visto”. Cuando el peruano entonces hace un plan de turismo para el príncipe, escribe una frase donde menciona mujeres: “sobre las chicas…¿qué edad tiene él? Dudo que encontremos a alguien acá, pero podemos intentarlo”. Cuando Maxwell le reenvía el plan de viaje al británico, este le responde “sobre las niñas, lo dejo en manos tuyas y Juan Estoban”. Ganoza no ha dado declaraciones a la prensa nacional después de la publicación de los documentos. En 2020, cuando su nombre empezó a sonar tras una filtración del grupo Anonymous, él confirmó que conocía a Maxwell, pero aclaró que nunca había participado en los crímenes “abominables” de Epstein. Sobre la visita del príncipe Andrew, aún guarda silencio.

Un poco más al norte, en Colombia, un contacto de Maxwell, dicen los documentos, era el expresidente Andrés Pastrana, quien ha recibido más presión en la opinión pública para que responda por su contacto con el pederasta. En 2003, cuando acababa de dejar la presidencia en 2002, Maxwell emvía un correo en el que dice haber manejado un helicóptero militar Blackhawk sobre el Amazonas, durante una visita a Colombia, y tener fotos “en las que estoy con el presidente, que me invitó y organizó todo el convite, incluido que los terroristas corrieran a mi alrededor para que yo les disparara”. En la desclasificación de documentos, se sumaron imágenes relacionadas: una en la que Maxwell y el expresidente aparecen vestidos con uniformes de la Fuerza Aérea.

Pastrana ha dicho a Papallones que en ese momento su gobierno “hacía esfuerzos constantes por traer personas que impulsaran a Colombia”, y en ese entonces no “existían ni rumores sobre su participación en hechos criminales”. Luego comenta que Maxwell sí viajó en helicóptero, pero en Tolemaida, una base militar. Voló, dice, “en el campo de práctica de los Blackhawks con señuelos ‘terroristas’ y le pusieron el overol que después creo que le regalaron”. Pastrana se ha defendido en el pasado diciendo que en 2003 Epstein “no era públicamente reconocido como pedófilo, sino como inversionista con clientes y conexiones de alto nivel global” y que, si bien viajó con él a Cuba para reunirse con Fidel Castro, no fue en un avión que luego se conocería como el Lolita Express.

Pero en 2009, dicen los documentos, Pastrana vuelve a tener contacto con alguien muy cercano a Epstein: Jean Luc Brunel. “Hola, Andrés (...). Llego a las dos de la tarde desde Lima. Dime si tienes un número de teléfono estadounidense para que te llame. Estoy muy contento de verte de nuevo”, se lee en un correo que el francés le envió a Pastrana el 20 de abril de 2009. Esto ocurrió días después de que Epstein, en un correo a Maxwell, escribiera que quería que Brunel y Pastrana se conocieran con el empresario Tonny Motolla. “Nunca tuve relación con Brunel, si acaso un correo, o muy pocos”, dijo el expresidente a El PAÍS. No respondió una pregunta sobre por qué mantuvo la comunicación en 2009, casi un año después de la condena a Epstein. Decenas deriodistas mujeres le han exigido al expresidente “dar explicaciones suficientes ante la ciudadanía”.

En el caso de México los ojos se han ido contra Earl Anthony Wayne, quien fue embajador de Estados Unidos en México entre los gobiernos de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto. De acuerdo con testimonios y correos de Kenneth Turner en 2019, un informante del FBI, Epstein realizó una fiesta en Ciudad Juárez en 2014, junto a Richard Marcinko, elemento de un cuerpo de élite de la Marina estadounidense. En esa fiesta, denuncia Turner, el embajador Wayne abusó sexualmente y embarazó a una menor de 11 años.

Pero el tema se complica más cuando el informante dijo, sin documentos judiciales o otras pruebas que avalen esa afirmación, que Wayne ya fue sentenciado a cadena perpetua en Estados Unidos por el abuso contra la menor. Pero que, gracias a un acuerdo alcanzado entre el Departamento de Estado y un juez, Marcinko ocupó su lugar para cumplir su condena. Marcinko murió en 2021 y Wayne, quien ahora es docente, ha negado categóricamente las acusaciones. “Hasta la fecha, no se ha encontrado información que corrobora esta información”, dijo un comunicado de la universidad donde trabaja, tras protestas de los estudiantes que esperan más claridad.

Claridad que no ha llegado en América Latina ni a otras esquinas del mundo con unos documentos incompletos, y una costumbre regional por el silencio y la impunidad.

Nuestras recomendadas de la semana:

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo

¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?

Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.

¿Por qué estás viendo esto?

Flecha

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a Papallones desde un dispositivo a la vez.

Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en Papallones.

¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.

En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.

Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.

Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos

Archivado En

_

Últimas noticias

Recomendaciones Papallones
Recomendaciones Papallones
Recomendaciones Papallones
_
_