Miriam Sánchez: “La primera vez que desfilé deseaba que ese momento no pasara o que estuviese a punto de terminar”
Una revisión feminista del trabajo de modelo pasa también por entender la creación como una colaboración conjunta
Míriam Sánchezm vestida de CELINE - Un justo y virtuoso término medio // Michael Rider no lo tenía nada fácil: sus predecesores fueron Phoebe Philo, icono del minimalismo intelectual y Hedi Slimane, algo así como como el gran arquitecto de la libertad adolescente convertida en uniforme para adultos. El americano, sin embargo, no busca dogmas, y sale airoso proponiendo una mezcla de los dos, un armario real y visualmente atractivo que devuelve a Celine ese lugar, el Paris de los setenta, en el que la marca era una especie de fetiche burgués, pero con la actitud y la ausencia de prejuicios (indumentarios, al menos) de 2026.TXEMA YESTE
Memoria de un inicio. Octubre del 2018, a través de un largo corredor acristalado Miriam Sánchez debutaba en pasarela con una propuesta de Nicolas Ghesquière para Louis Vuitton. La Cour Carrée se transformó de forma excepcional en una pasarela monumental al aire libre, respetando la arquitectura histórica y mostrando la dimensión cultural y artística de la moda, más allá de los intereses comerciales. Si buscamos en el archivo el registro fílmico de ese momento, destaca una modelo de mirada azul y silueta firme, que atraviesa el espacio compartido como llevando en sí un relato distinto, propio y misterioso. Una realidad que no puede ser capturada ni traducida, sino solamente convocada al tiempo que viste las prendas, avanzando entre las miradas y las cámaras.
CALVIN KLEIN - Una nueva sencillez. Además de ser mujer, algo que por desgracia no se estila mucho entre los grandes diseñadores, a Veronica Leoni le han encargado la difícil tarea de resucitar Calvin Klein, la marca que en el cambio de siglo enseñó a medio planeta que solo hacían falta una camiseta y unos vaqueros si tenían el corte y la forma perfectos. La italiana está superando el reto con materiales trabajados que simulan el papel, piezas monocolor de cortes limpios y abrigos y chaquetas que demuestran que la sastrería contemporánea no es aburrida si se sabe hacer aportando los matices adecuados.TXEMA YESTE
El desfile se realizó en la noche de la ciudad francesa, con una iluminación escenográfica que resaltaba las fachadas del Louvre. El casting diseñado por Ghesquière para el desfile contó tanto con modelos emergentes como con figuras consolidadas del circuito internacional. Esta combinación permitió construir una pasarela en la que distintas trayectorias profesionales coexistían en un mismo espacio, sin establecer jerarquías. Tras debutar como exclusive para Vuitton, la modelo nacida en Madrid rápidamente empezó a trabajar para casas de renombre internacional, hasta ser reconocida como una de las modelos más influyentes y demandadas del mundo.
LOEWE - Cruce de miradas. En términos de identidad, Loewe es ahora mismo una de las casas más complicadas. Desde España, lugar de origen de la firma, se busca en ella artesanía e innovación marroquinera. Fuera, Jonathan Anderson logró en los últimos diez años que fuera sinónimo de ‘funcionalidad conceptual’. Esta es la primera colección de Proenza Schouler en la casa y, sin perder de vista sus raíces locales ni esos cortes severos y escultóricos de Anderson, buscan llegar a un equilibrio aportando lo que mejor saben hacer: jugar con los colores e inventar nuevas texturas.TXEMA YESTE
Estoy hablando con Miriam, años después de ese momento, le pregunto si recuerda sus pensamientos entonces.
“Recuerdo no entender nada, el mundo de la moda estaba totalmente fuera de mí. Mi primer trabajo fue un desfile. Era grandísimo todo. Momentos antes de salir yo deseaba de algún modo que ese momento no pasara o que estuviese a punto de terminar. La tensión surge en algún lugar del encuentro entre cuerpo propio y mirada ajena, pero también en el encuentro entre la imagen corporal y la mirada imaginaria. Pensaba en controlar el cuerpo, no toser. Luego dicen el ‘go’ y todo inicia. Caminé con la mente en blanco, sí. En blanco. En pasarela todo se para. Cuando trabajo hoy, creo que sigo a veces viviéndolo como entonces”. Miriam piensa que los nervios también son de ayuda para que algo que ha de ocurrir tenga lugar. Hay cosas que solo ocurren en el espacio tenso de la escena, donde cada movimiento aporta sentido al relato.
La lectura visual de la presencia de la modelo sirve a un lenguaje contemporáneo que cuestiona los códigos binarios de género en la moda. A menudo se utiliza el término “andrógina” para hablar de su imagen. “Yo no elijo tener unos rasgos andróginos. Es algo que ven en mí. También soy superfemenina por dentro”. El lenguaje en uso no acoge la complejidad de la subjetividad. Su belleza sobria desafía cualquier lectura en términos de género, y acompaña prendas que apuestan por lo estructural sin que su gestualidad aporte una narrativa femenina. Es difícil entender el modo en que, aparentemente sin esfuerzo, su cuerpo nos transmite seguridad.
CAROLINA HERRERA - Imperial y teatral. El negro evoca el periodo de los Austrias, los volúmenes los ponen el Barroco y Carolina Herrera. A Wes Gordon le encanta “subir el volumen” del legado de la venezolana en colores y siluetas. Pero en esta colección, que se presentó en la Plaza Mayor de Madrid, el diseñador utilizó la ciudad como contexto para dialogar con una tradición estética que transita del Siglo de Oro a la Movida.TXEMA YESTE
“La seguridad es una experiencia que aparece como sensación corporal y en mi caso muchas veces depende de la ropa que tenga que vestir. El cuerpo, aunque quiera, no expresa igual la seguridad con cualquier prenda. Me parece algo muy importante, que te sientas cómoda con el look que llevas, y no siempre se tiene en cuenta, no siempre se busca llegar a un acuerdo con la modelo. Con ropa más masculina me siento más segura, pero en contextos de trabajo me he empezado a poner vestidos y ropa que no me pondría en el día a día. Eso sirve para vivir la experiencia de sentirme con fuerza dentro de distintos personajes”.
Sospecho que esa expresión de seguridad que Miriam trae a la imagen o a la escena tiene que ver con el hecho de que el sentido de su día a día está en otro lugar muy distinto al del mundo de las representaciones. Es responsable y comprometida en su trabajo, pero su profesión no es el objeto de su deseo, de su aspiración o de su sensibilidad más esencial. Conocerla en imagen no equivale, ni por cercanía, a conocerla íntimamente.
DIOR - Autoridad y ligereza. Una referencia a Napoleón dentro de una marca que es emblema francés, una alusión a John Galliano o simplemente, una metáfora del poder y la audacia. Los sombreros de corsario protagonizaron el debut de Jonathan Anderson en Dior. Pero, por debajo del estilismo, permanece ese juego de plisados, drapeados, pinzas y nudos en prendas ligeras que el irlandés domina como nadie.TXEMA YESTE
“Mi sueño no era ser modelo, de pequeña me encantaba jugar al fútbol. Eso sí lo echo mucho de menos, hace años que no juego. No vivo para la moda, aunque desde que empecé a trabajar con la práctica una parte de mí se despertó, desarrolló un interés. No obstante, me lo tomo como un trabajo más que no transforma mi intimidad. A veces al conocerme me dicen ‘eres supernormal’ y yo me pregunto: ‘¿Por qué no debería serlo, en qué tendría que haber cambiado yo?’. A veces la gente se imagina una distancia que no existe, y ser cautelosa y reservada no significa ser arrogante”.
En nuestra conversación, Miriam deshace con amabilidad y calma el mundo simbólico que convencionalmente se asocia a una modelo de éxito. Habla del esfuerzo, de la concentración, del aprendizaje y de la adaptación a los requerimientos de una industria muy concreta. Un buen trabajo a veces aparece como una posibilidad inesperada de la vida, y no como resultado de una aspiración infantil. ¿Por qué iba una niña a desear ser modelo? ¿Por qué una vez siéndolo, iba a desear Miriam ejercer su profesión las 24 horas del día? “No voy a eventos. A veces en los trabajos creativos parece que todo en la vida tiene que ser trabajo, además se idealiza una vida grandiosa y de lujo”.
LORO PIANA - Ver, pero sobre todo, tocar. Loro Piana quiere demostrar que es mucho más que la gran firma del lujo silencioso y que sabe trabajar la artesanía y la calidad más allá del cashmere. Por eso sorprende que en esta colección, además de con el color, trabajen con técnicas como bordados, acolchados, encajes o flecos de forma igualmente exquisita. El resultado es un armario que amplía el vocabulario de la firma sin traicionarlo, donde la idea de sofisticación sigue siendo discreta a su manera.TXEMA YESTE
Cuando le pregunto en qué condiciones le gusta trabajar, ella hace gran hincapié en la amabilidad del equipo. Más allá de la marca o de la propuesta conceptual, lo importante es ser vista como una persona con potencias y vulnerabilidades, ser vista como una participante más en un proyecto creativo. En algunas ocasiones la modelo no recibe suficiente información sobre la tarea que va realizar o su duración. A Miriam le gusta sentir que la tienen en cuenta y que es parte activa del equipo. “Yo soy una persona reservada, y aunque no sea muy expresiva, agradezco mucho que haya buen ambiente. La energía entre bambalinas a veces es muy bonita. Se disfruta mucho cuando las diseñadoras acompañan de forma alegre y propositiva. Suena música, las modelos bailan, están presentes. Aunque sea muy tranquila, y quizás no me veas riendo y bailando, porque así es mi forma de ser, la energía si es buena se transmite y me llega. Yo también lo agradezco y lo siento”.
En su práctica está la experiencia del presente magnético en pasarela y también el tiempo capturado de la fotografía de moda. La pasarela es el momento, en la fotografía está la espera. “Me encanta la fotografía, ver por dónde va el fotógrafo, qué hace”. Cuando está posando para un shoot Miriam imagina la escena desde la perspectiva de la fotógrafa, aunque casi nunca se atreve a intervenir. A pesar de que los roles en el espacio de trabajo a menudo estén muy definidos, la modelo no vive nada parecido a la experiencia de un cuerpo pasivo tras una lente que decide. Su imaginación está también en juego, aunque sea silenciosamente. Ella se adelanta a la cámara y avanza posibilidades, propuestas que muchas veces no llega a pronunciar. “Agradezco que al menos los fotógrafos me enseñen su pantalla para ir viendo los resultados de la sesión, aunque no siempre ocurre”. Hablamos de la convención cultural que retrata a la modelo como mero soporte de las fantasías creativas de otros, y de la importancia de que las modelos sean reconocidas en su dimensión y su potencial de creadoras de la imagen. Una revisión feminista del trabajo implica también entender la creación como una colaboración conjunta. Quien pone el cuerpo es parte fundamental en el proceso creativo.
SPORTMAX - El armario del mañana. Las colecciones de Sportmax, la marca más experimental del grupo Max Mara, siempre tienen ecos distópicos, imaginando un futuro uniformado con prendas blancas y/o de colores imponentes y tejidos protectores y/o sumamente ligeros. En esta colección, titulada “ligereza y movimiento” la marca redunda en la idea del básico para llevar a diario en un porvenir quizá no muy lejano.TXEMA YESTE
Ha sido bonito conversar con ella. Las preguntas sobre la industria se van redirigiendo suavemente hacia una conversación sobre la vida. Tener acceso al trabajo es un privilegio, pero el trabajo, por muy fascinante que sea, no siempre da sentido y valor a la existencia, ni deberíamos esperar que así fuera. Los viajes y las exigencias se sostienen porque la vida de interior es amable. Porque la casa se cuida, se cuida el amor, la amistad, las compañías humanas y no humanas que permanecen a nuestro lado a través del tiempo: “Que no falte nunca el trabajo, claro que sí. Pero vivir donde vivo, con los pies en la tierra, estar en mi casa, con mi pareja, mi gatita, ver a mis amigos. Eso es lo que me importa”.
Miriam Sánchez lleva 'total look' de Prada.Txema Yeste
Aquí puede ver la sesión completa de Míriam Sánchez con Marina Pérez y Laura Ponte.
Laura Ponte posa con 'look' de FENDI - Un último giro //
Antes de enfrentar una nueva era bajo la batuta creativa de Maria Grazia Chiuri, la última colección de Silvia Venturini Fendi en la marca que lleva su apellido fue una demostración de que una casa entregada a la piel y el invierno también es capaz de imaginar los colores, las texturas y, sobre todo, las siluetas ligeras.TXEMA YESTEMiriam Sánchez, de SPORTMAX - El armario del mañana //
Las colecciones de Sportmax, la marca más experimental del grupo Max Mara, siempre tienen ecos distópicos, imaginando un futuro uniformado con prendas blancas y/o de colores imponentes y tejidos protectores y/o sumamente ligeros. En esta colección, titulada “ligereza y movimiento” la marca redunda en la idea del básico para llevar a diario en un porvenir quizá no muy lejano.TXEMA YESTEMarina Pérez posa con 'look' de MAX MARA - Poder y memoria //
El director creativo de Max Mara, Ian Griffiths, es el mayor experto en mezclar el ‘power dressing’ distintivo de la casa (es decir, el uniforme arquetípico de directiva) con referencias al pasado, en concreto, a mujeres que desafiaron las normas de su tiempo. En esta ocasión, Griffiths se inspira en Madame de Pompadour, creadora involuntaria de la estética rococó, y mezcla así organza o volúmenes con las prendas funcionales de colores neutros como las gabardinas típicas de la casa. Minimalismo y maximalismo se encuentran. Y funciona.TXEMA YESTEMíriam Sánchez posa con vestido de CAROLINA HERRERA - Imperial y teatral // El negro evoca el periodo de los Austrias, los volúmenes los ponen el Barroco y Carolina Herrera. A Wes Gordon le encanta “subir el volumen” del legado de la venezolana en colores y siluetas. Pero en esta colección, que se presentó en la Plaza Mayor de Madrid, el diseñador utilizó la ciudad como contexto para dialogar con una tradición estética que transita del Siglo de Oro a la Movida.TXEMA YESTEMarina Pérez, vestida de ALAÏA -
La piel como estructura //
Entre las prendas precisas, casi quirúrgicas, pero extremas en color y formas; entre el exceso y la contención, entre cubrir y revelar, entre el cuerpo expuesto y ocultado. La moda como ejercicio de tensión constante: ese es, a grandes rasgos, el exitoso trabajo que ha realizado Pieter Mulier en Alaïa, la firma que fue pionera en tratar el cuerpo como una escultura en movimiento.TXEMA YESTEMiriam Sánchez posa con 'look' de LORO PIANA
- Ver, pero sobre todo, tocar //
Loro Piana quiere demostrar que es mucho más que la gran firma del lujo silencioso y que sabe trabajar la artesanía y la calidad más allá del cashmere. Por eso sorprende que en esta colección, además de con el color, trabajen con técnicas como bordados, acolchados, encajes o flecos de forma igualmente exquisita. El resultado es un armario que amplía el vocabulario de la firma sin traicionarlo, donde la idea de sofisticación sigue siendo discreta a su manera.TXEMA YESTELaura Ponte posa con 'look' de GIORGIO ARMANI
- Mucho más allá del tiempo //
Fue el primer desfile póstumo de Giorgio Armani, aunque él se encargó de supervisar parte de la colección antes de su fallecimiento. Con las distintas gamas de morado y, por supuesto, el negro como protagonistas, el diseñador demostró, como llevaba haciéndolo medio siglo, que sus prendas duran porque no siguen tendencias y que el estilo tiene más que ver con la comodidad y la sencillez que con el artificio y la novedad.TXEMA YESTEMarina Pérez, vestida de GUCCI -
El hábito hace al monje //
No es la primera colección de Demna (que verá la luz este mismo mes) pero sí una especie de aperitivo de su visión como director creativo de Gucci. La colección de primavera-verano de la casa italiana fue presentada a través de un corto titulado ‘The tiger’ y un ‘lookbook’ llamado ‘La famiglia’. En ambos el diseñador georgiano reflexiona sobre los roles sociales, los perfiles arquetípicos de las redes y, por supuesto, cómo se visten, algo que ya hizo, aunque de forma más rotunda (por ahora), en su década en Balenciaga.TXEMA YESTELaura Ponte posa con 'look' de LOUIS VUITTON
- Escenas domésticas //
Fiel a los volúmenes y los juegos de color a los que acostumbra, Nicolas Ghèsquière quiso, sin embargo, diseñar la colección de primavera de Louis Vuitton pensando en lo que él definió como “arquitectura de lo íntimo”: la ropa que te pondrías si hicieras una cena en casa con amigos. Prendas lo suficientemente cómodas como para hacerte notar que estás en tu territorio pero no tan confortables como un pijama. Una especie de moda en el umbral entre lo público y lo privado.TXEMA YESTEMíriam Sánchezm vestida de CELINE - Un justo y virtuoso término medio // Michael Rider no lo tenía nada fácil: sus predecesores fueron Phoebe Philo, icono del minimalismo intelectual y Hedi Slimane, algo así como como el gran arquitecto de la libertad adolescente convertida en uniforme para adultos. El americano, sin embargo, no busca dogmas, y sale airoso proponiendo una mezcla de los dos, un armario real y visualmente atractivo que devuelve a Celine ese lugar, el Paris de los setenta, en el que la marca era una especie de fetiche burgués, pero con la actitud y la ausencia de prejuicios (indumentarios, al menos) de 2026.TXEMA YESTELaura Ponte vestida de DOLCE & GABBANA
- Ni horarios ni situaciones //
Día y noche, dentro y fuera de casa, arreglarse y desarreglarse. Por si no quedaba claro que Dolce & Gabbana no creen en las convenciones indumentarias, esta primavera proponen que pijamas, camisones y sujetadores se combinen con americanas, abrigos de pelo y chaquetas de lentejuelas. No es solo una provocación puntual, sino una forma de ver el vestir en 2026, cuando ciertos códigos estéticos desaparecen al fin de manera paulatina.TXEMA YESTELaura Ponte vestida de TOM FORD - Atracción y precisión //. Si hay una palabra que defina el trabajo de Tom Ford es seducción. Haider Ackermann, su director creativo desde hace un año, prefiere explorar, en esa misma línea, la idea de qué hace a una prenda deseable en sentido amplio. Por eso juega con las que son las claves de su trabajo: los colores brillantes, los cortes casi quirúrgicos, los escotes o las aberturas inesperadas y las líneas rectas y largas. Una visión depurada de Ford pero que encaja perfectamente con su filosofía.TXEMA YESTEMarina Pérez posa con ropa de SAINT LAURENT -
El estilo francés en tres actos //
Un conjunto de falda y chaqueta de cuero con lazada, una sahariana convertida en vestido de nylon y un vestido con mangas globo, cola y volantes hecho de tela ligerísima, como si fuera un paracaídas. Con esos tres ‘looks’ en distintos colores Anthony Vaccarello ha construído toda la colección de Saint Laurent, la más reconocible de la temporada. Son tres ‘looks’ que, además, remiten directamente a Yves en los años ochenta: de su pasión por musas como Betty Catroux a su afición a las prima donnas de la ópera. Vaccarello les da un aire contemporáneo y una ligereza en los materiales propia de este siglo.TXEMA YESTEMiriam Sánchez vestida de DIOR
- Autoridad y ligereza //
Una referencia a Napoleón dentro de una marca que es emblema francés, una alusión a John Galliano o simplemente, una metáfora del poder y la audacia. Los sombreros de corsario protagonizaron el debut de Jonathan Anderson en Dior. Pero, por debajo del estilismo, permanece ese juego de plisados, drapeados, pinzas y nudos en prendas ligeras que el irlandés domina como nadie.TXEMA YESTEMarina Pérez posa con mono de JEAN PAUL GAULTIER -
La importancia de perder el control //
Una fiesta que se alarga con prendas que permiten bailar hasta el día siguiente. Un día que sales de la oficina, sales a tomar algo, y se te va de las manos. En su primera colección para Jean Paul Gaultier, Duran Lantnik tradujo esa idea a diseños modulares que cambian de posición, a bodies pegados al cuerpo y a prendas compuestas de infinitas piezas que se quitan y se ponen a placer. Muchos dirán que tiene poco que ver con el legado de Gaultier, pero si Gaultier empezara hoy su marca, es probable que hiciera exactamente lo mismo.TXEMA YESTELaura Ponte, de FERRAGAMO - La otra edad dorada // Una foto de la actriz de cine mudo Lola Todd envuelta en un imponente abrigo de leopardo le da pie a Maximilian Davis, director creativo de Ferragamo, para hablar de unos años 20 que no fueron solo los de las 'flappers' europeas. También, entre otros, fueron los de la Harlem Renaissance, el momento en que el barrio afrodescendiente por excelencia vivía una edad dorada con mujeres y hombres vestidos para reivindicar su identidad. Davis siempre recava en sus raíces a la hora de diseñar, y les añade un componente de sastrería contemporánea y un uso del color propios que marcan la diferencia con respecto a las demás casas de lujo.TXEMA YESTEMiriam Sánchez, con 'look' de HERMÈS
- El privilegio de moverse //
“Honrar la tradición mientras se abraza la independencia”. Así define Nadège Vanhee, directora creativa de Hermès, una colección inspirada en la guarnicionería, clave en la historia de la firma, pero también en prendas técnicas con pequeños acolchados, pliegues o telas fluidas que facilitan el movimiento del cuerpo.TXEMA YESTEMarina Pérez, de CHLOÉ.
- Saber volver //
Chemena Kamali ha pasado media vida trabajando en el equipo de diseño de Chloé. Desde hace dos años es su jefa y sabe perfectamente qué recuperar y qué no de la firma: la bohemia burguesa de los setenta, cuando la enseña era el uniforme de las clases altas con ideas liberales, o, como en esta colección, los vestidos y las prendas drapreadas y floreadas de los ochenta, que fueron una invención de Chloé (al menos sobre la pasarela) y se convirtieron en una prenda que, marcas y modistas mediante, pobló el armario de fin de semana de medio Occidente.TXEMA YESTEMarina Pérez, de CHANEL.
- Saber soltar lastre //
El debut de Matthieu en Chanel fue quizá uno de los más esperados de la temporada. Y también de los más aclamados. El diseñador llegó a la firma más emblemática y reconocible del mundo con una misión: quitar peso, literal y figurado, a un legado que ya se había convertido en un uniforme anquilosado. Su tweed es ligero, sus trajes de chaqueta coloristas, sus zapatos imaginativos, sus vestidos muy, muy ligeros y sus modelos sonríen. Chanel para el siglo XXI sin perder de vista el siglo XX.TXEMA YESTEMiriam Sánchez, de LOEWE.
- Cruce de miradas //
En términos de identidad, Loewe es ahora mismo una de las casas más complicadas. Desde España, lugar de origen de la firma, se busca en ella artesanía e innovación marroquinera. Fuera, Jonathan Anderson logró en los últimos diez años que fuera sinónimo de ‘funcionalidad conceptual’. Esta es la primera colección de Proenza Schouler en la casa y, sin perder de vista sus raíces locales ni esos cortes severos y escultóricos de Anderson, buscan llegar a un equilibrio aportando lo que mejor saben hacer: jugar con los colores e inventar nuevas texturas.TXEMA YESTEMiriam Sánchez, con vestido de CALVIN KLEIN
- Una nueva sencillez //
Además de ser mujer, algo que por desgracia no se estila mucho entre los grandes diseñadores, a Veronica Leoni le han encargado la difícil tarea de resucitar Calvin Klein, la marca que en el cambio de siglo enseñó a medio planeta que solo hacían falta una camiseta y unos vaqueros si tenían el corte y la forma perfectos. La italiana está superando el reto con materiales trabajados que simulan el papel, piezas monocolor de cortes limpios y abrigos y chaquetas que demuestran que la sastrería contemporánea no es aburrida si se sabe hacer aportando los matices adecuados.TXEMA YESTE
EQUIPO
Estilismo Juan Cebrián
Maquillaje José Carlos González (UNO Artist) para Dior Beauty
Peluquería Fernando Torrent (Kasteel Artist Management) para L’Oreal Pro
Manicura Lucero Hurtado
Diseño de set Virginia Sancho
Producción Cristina Serrano
Asistentes de fotografía Daniel Gallar y Pablo Mingo
Asistente digital Jessica Rodríguez
Asistentes de estilismo Paula Alcalde y Carmen Cruz
Asistentes de set. Asistente de producción Pedro Peláez y Yaiza Gutiérrez. Marina Marco
Laura Ponte posa con 'look' de FENDI - Un último giro //
Antes de enfrentar una nueva era bajo la batuta creativa de Maria Grazia Chiuri, la última colección de Silvia Venturini Fendi en la marca que lleva su apellido fue una demostración de que una casa entregada a la piel y el invierno también es capaz de imaginar los colores, las texturas y, sobre todo, las siluetas ligeras.TXEMA YESTEMiriam Sánchez, de SPORTMAX - El armario del mañana //
Las colecciones de Sportmax, la marca más experimental del grupo Max Mara, siempre tienen ecos distópicos, imaginando un futuro uniformado con prendas blancas y/o de colores imponentes y tejidos protectores y/o sumamente ligeros. En esta colección, titulada “ligereza y movimiento” la marca redunda en la idea del básico para llevar a diario en un porvenir quizá no muy lejano.TXEMA YESTEMarina Pérez posa con 'look' de MAX MARA - Poder y memoria //
El director creativo de Max Mara, Ian Griffiths, es el mayor experto en mezclar el ‘power dressing’ distintivo de la casa (es decir, el uniforme arquetípico de directiva) con referencias al pasado, en concreto, a mujeres que desafiaron las normas de su tiempo. En esta ocasión, Griffiths se inspira en Madame de Pompadour, creadora involuntaria de la estética rococó, y mezcla así organza o volúmenes con las prendas funcionales de colores neutros como las gabardinas típicas de la casa. Minimalismo y maximalismo se encuentran. Y funciona.TXEMA YESTEMíriam Sánchez posa con vestido de CAROLINA HERRERA - Imperial y teatral // El negro evoca el periodo de los Austrias, los volúmenes los ponen el Barroco y Carolina Herrera. A Wes Gordon le encanta “subir el volumen” del legado de la venezolana en colores y siluetas. Pero en esta colección, que se presentó en la Plaza Mayor de Madrid, el diseñador utilizó la ciudad como contexto para dialogar con una tradición estética que transita del Siglo de Oro a la Movida.TXEMA YESTEMarina Pérez, vestida de ALAÏA -
La piel como estructura //
Entre las prendas precisas, casi quirúrgicas, pero extremas en color y formas; entre el exceso y la contención, entre cubrir y revelar, entre el cuerpo expuesto y ocultado. La moda como ejercicio de tensión constante: ese es, a grandes rasgos, el exitoso trabajo que ha realizado Pieter Mulier en Alaïa, la firma que fue pionera en tratar el cuerpo como una escultura en movimiento.TXEMA YESTEMiriam Sánchez posa con 'look' de LORO PIANA
- Ver, pero sobre todo, tocar //
Loro Piana quiere demostrar que es mucho más que la gran firma del lujo silencioso y que sabe trabajar la artesanía y la calidad más allá del cashmere. Por eso sorprende que en esta colección, además de con el color, trabajen con técnicas como bordados, acolchados, encajes o flecos de forma igualmente exquisita. El resultado es un armario que amplía el vocabulario de la firma sin traicionarlo, donde la idea de sofisticación sigue siendo discreta a su manera.TXEMA YESTELaura Ponte posa con 'look' de GIORGIO ARMANI
- Mucho más allá del tiempo //
Fue el primer desfile póstumo de Giorgio Armani, aunque él se encargó de supervisar parte de la colección antes de su fallecimiento. Con las distintas gamas de morado y, por supuesto, el negro como protagonistas, el diseñador demostró, como llevaba haciéndolo medio siglo, que sus prendas duran porque no siguen tendencias y que el estilo tiene más que ver con la comodidad y la sencillez que con el artificio y la novedad.TXEMA YESTEMarina Pérez, vestida de GUCCI -
El hábito hace al monje //
No es la primera colección de Demna (que verá la luz este mismo mes) pero sí una especie de aperitivo de su visión como director creativo de Gucci. La colección de primavera-verano de la casa italiana fue presentada a través de un corto titulado ‘The tiger’ y un ‘lookbook’ llamado ‘La famiglia’. En ambos el diseñador georgiano reflexiona sobre los roles sociales, los perfiles arquetípicos de las redes y, por supuesto, cómo se visten, algo que ya hizo, aunque de forma más rotunda (por ahora), en su década en Balenciaga.TXEMA YESTELaura Ponte posa con 'look' de LOUIS VUITTON
- Escenas domésticas //
Fiel a los volúmenes y los juegos de color a los que acostumbra, Nicolas Ghèsquière quiso, sin embargo, diseñar la colección de primavera de Louis Vuitton pensando en lo que él definió como “arquitectura de lo íntimo”: la ropa que te pondrías si hicieras una cena en casa con amigos. Prendas lo suficientemente cómodas como para hacerte notar que estás en tu territorio pero no tan confortables como un pijama. Una especie de moda en el umbral entre lo público y lo privado.TXEMA YESTEMíriam Sánchezm vestida de CELINE - Un justo y virtuoso término medio // Michael Rider no lo tenía nada fácil: sus predecesores fueron Phoebe Philo, icono del minimalismo intelectual y Hedi Slimane, algo así como como el gran arquitecto de la libertad adolescente convertida en uniforme para adultos. El americano, sin embargo, no busca dogmas, y sale airoso proponiendo una mezcla de los dos, un armario real y visualmente atractivo que devuelve a Celine ese lugar, el Paris de los setenta, en el que la marca era una especie de fetiche burgués, pero con la actitud y la ausencia de prejuicios (indumentarios, al menos) de 2026.TXEMA YESTELaura Ponte vestida de DOLCE & GABBANA
- Ni horarios ni situaciones //
Día y noche, dentro y fuera de casa, arreglarse y desarreglarse. Por si no quedaba claro que Dolce & Gabbana no creen en las convenciones indumentarias, esta primavera proponen que pijamas, camisones y sujetadores se combinen con americanas, abrigos de pelo y chaquetas de lentejuelas. No es solo una provocación puntual, sino una forma de ver el vestir en 2026, cuando ciertos códigos estéticos desaparecen al fin de manera paulatina.TXEMA YESTELaura Ponte vestida de TOM FORD - Atracción y precisión //. Si hay una palabra que defina el trabajo de Tom Ford es seducción. Haider Ackermann, su director creativo desde hace un año, prefiere explorar, en esa misma línea, la idea de qué hace a una prenda deseable en sentido amplio. Por eso juega con las que son las claves de su trabajo: los colores brillantes, los cortes casi quirúrgicos, los escotes o las aberturas inesperadas y las líneas rectas y largas. Una visión depurada de Ford pero que encaja perfectamente con su filosofía.TXEMA YESTEMarina Pérez posa con ropa de SAINT LAURENT -
El estilo francés en tres actos //
Un conjunto de falda y chaqueta de cuero con lazada, una sahariana convertida en vestido de nylon y un vestido con mangas globo, cola y volantes hecho de tela ligerísima, como si fuera un paracaídas. Con esos tres ‘looks’ en distintos colores Anthony Vaccarello ha construído toda la colección de Saint Laurent, la más reconocible de la temporada. Son tres ‘looks’ que, además, remiten directamente a Yves en los años ochenta: de su pasión por musas como Betty Catroux a su afición a las prima donnas de la ópera. Vaccarello les da un aire contemporáneo y una ligereza en los materiales propia de este siglo.TXEMA YESTEMiriam Sánchez vestida de DIOR
- Autoridad y ligereza //
Una referencia a Napoleón dentro de una marca que es emblema francés, una alusión a John Galliano o simplemente, una metáfora del poder y la audacia. Los sombreros de corsario protagonizaron el debut de Jonathan Anderson en Dior. Pero, por debajo del estilismo, permanece ese juego de plisados, drapeados, pinzas y nudos en prendas ligeras que el irlandés domina como nadie.TXEMA YESTEMarina Pérez posa con mono de JEAN PAUL GAULTIER -
La importancia de perder el control //
Una fiesta que se alarga con prendas que permiten bailar hasta el día siguiente. Un día que sales de la oficina, sales a tomar algo, y se te va de las manos. En su primera colección para Jean Paul Gaultier, Duran Lantnik tradujo esa idea a diseños modulares que cambian de posición, a bodies pegados al cuerpo y a prendas compuestas de infinitas piezas que se quitan y se ponen a placer. Muchos dirán que tiene poco que ver con el legado de Gaultier, pero si Gaultier empezara hoy su marca, es probable que hiciera exactamente lo mismo.TXEMA YESTELaura Ponte, de FERRAGAMO - La otra edad dorada // Una foto de la actriz de cine mudo Lola Todd envuelta en un imponente abrigo de leopardo le da pie a Maximilian Davis, director creativo de Ferragamo, para hablar de unos años 20 que no fueron solo los de las 'flappers' europeas. También, entre otros, fueron los de la Harlem Renaissance, el momento en que el barrio afrodescendiente por excelencia vivía una edad dorada con mujeres y hombres vestidos para reivindicar su identidad. Davis siempre recava en sus raíces a la hora de diseñar, y les añade un componente de sastrería contemporánea y un uso del color propios que marcan la diferencia con respecto a las demás casas de lujo.TXEMA YESTEMiriam Sánchez, con 'look' de HERMÈS
- El privilegio de moverse //
“Honrar la tradición mientras se abraza la independencia”. Así define Nadège Vanhee, directora creativa de Hermès, una colección inspirada en la guarnicionería, clave en la historia de la firma, pero también en prendas técnicas con pequeños acolchados, pliegues o telas fluidas que facilitan el movimiento del cuerpo.TXEMA YESTEMarina Pérez, de CHLOÉ.
- Saber volver //
Chemena Kamali ha pasado media vida trabajando en el equipo de diseño de Chloé. Desde hace dos años es su jefa y sabe perfectamente qué recuperar y qué no de la firma: la bohemia burguesa de los setenta, cuando la enseña era el uniforme de las clases altas con ideas liberales, o, como en esta colección, los vestidos y las prendas drapreadas y floreadas de los ochenta, que fueron una invención de Chloé (al menos sobre la pasarela) y se convirtieron en una prenda que, marcas y modistas mediante, pobló el armario de fin de semana de medio Occidente.TXEMA YESTEMarina Pérez, de CHANEL.
- Saber soltar lastre //
El debut de Matthieu en Chanel fue quizá uno de los más esperados de la temporada. Y también de los más aclamados. El diseñador llegó a la firma más emblemática y reconocible del mundo con una misión: quitar peso, literal y figurado, a un legado que ya se había convertido en un uniforme anquilosado. Su tweed es ligero, sus trajes de chaqueta coloristas, sus zapatos imaginativos, sus vestidos muy, muy ligeros y sus modelos sonríen. Chanel para el siglo XXI sin perder de vista el siglo XX.TXEMA YESTEMiriam Sánchez, de LOEWE.
- Cruce de miradas //
En términos de identidad, Loewe es ahora mismo una de las casas más complicadas. Desde España, lugar de origen de la firma, se busca en ella artesanía e innovación marroquinera. Fuera, Jonathan Anderson logró en los últimos diez años que fuera sinónimo de ‘funcionalidad conceptual’. Esta es la primera colección de Proenza Schouler en la casa y, sin perder de vista sus raíces locales ni esos cortes severos y escultóricos de Anderson, buscan llegar a un equilibrio aportando lo que mejor saben hacer: jugar con los colores e inventar nuevas texturas.TXEMA YESTEMiriam Sánchez, con vestido de CALVIN KLEIN
- Una nueva sencillez //
Además de ser mujer, algo que por desgracia no se estila mucho entre los grandes diseñadores, a Veronica Leoni le han encargado la difícil tarea de resucitar Calvin Klein, la marca que en el cambio de siglo enseñó a medio planeta que solo hacían falta una camiseta y unos vaqueros si tenían el corte y la forma perfectos. La italiana está superando el reto con materiales trabajados que simulan el papel, piezas monocolor de cortes limpios y abrigos y chaquetas que demuestran que la sastrería contemporánea no es aburrida si se sabe hacer aportando los matices adecuados.TXEMA YESTE
CRÉDITOS
Estilismo Juan Cebrián
Maquillaje José Carlos González (UNO Artist) para Dior Beauty
Peluquería Fernando Torrent (Kasteel Artist Management) para L’Oreal Pro
Manicura Lucero Hurtado
Diseño de set Virginia Sancho
Producción Cristina Serrano
Asistentes de fotografía Daniel Gallar y Pablo Mingo
Asistente digital Jessica Rodríguez
Asistentes de estilismo Paula Alcalde y Carmen Cruz
Asistentes de set. Asistente de producción Pedro Peláez y Yaiza Gutiérrez. Marina Marco
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