Laura Ponte: “A veces pienso que se tiene que caer el sistema entero para que la gente reaccione”
La modelo, de 52 años, está viviendo una especie de segunda edad dorada, no solo en lo personal. Ahora más que nunca siente que su trabajo es “un regalo”
FENDI - Un último giro. Antes de enfrentar una nueva era bajo la batuta creativa de Maria Grazia Chiuri, la última colección de Silvia Venturini Fendi en la marca que lleva su apellido fue una demostración de que una casa entregada a la piel y el invierno también es capaz de imaginar los colores, las texturas y, sobre todo, las siluetas ligeras.TXEMA YESTE
Viene de Milán, de tomarse una pizza “riquísima” en un polígono y de dar un largo paseo. Ha ido y vuelto en el mismo día, pero está feliz de haber ido. Los que la conocen saben que Laura Ponte siempre hace eso: viaja muy ligera de equipaje, se planta en cualquier ciudad del mundo que requiera su presencia, a hacer fotos o un cásting, y aprovecha para perderse y visitar zonas poco exploradas o, simplemente, sentarse en una terraza con un vino a mirar a la gente pasar. Siempre comenta que su trabajo es un regalo. “Es que no sabría por dónde empezar a dar las gracias. Me ha permitido superar la mitad de mis complejos”, dice.
FERRAGAMO - La otra edad dorada. Una foto de la actriz de cine mudo Lola Todd envuelta en un imponente abrigo de leopardo le da pie a Maximilian Davis, director creativo de Ferragamo, para hablar de unos años 20 que no fueron solo los de las flappers europeas, También, entre otros, fueron los de la Harlem Renaissance, el momento en que el barrio afrodescendiente por excelencia vivía una edad dorada con mujeres y hombres vestidos para reivindicar su identidad. Davis siempre recava en sus raíces a la hora de diseñar, y les añade un componente de sastrería contemporánea y un uso del color propios que marcan la diferencia con respecto a las demás casas de lujo.TXEMA YESTE
Cuando empezó, a los diecinueve, le costaba ir sola a los sitios. “Me lo tuve que tratar, porque tenía que ir siempre acompañada, me daba vergüenza, no sé, ir a comer sola, incluso pasear sola. Pero la vida te pone contra ti misma a veces, y al final me solté”. Se soltó tanto que, de joven, en los noventa, tras una sesión de fotos con Juergen Teller en la selva brasileña, decidió unirse a su equipo y acompañarles a Miami a otro trabajo mientras toda su familia la buscaba como loca porque no sabían dónde estaba. Hace poco, se encontró con el fotógrafo en París y él mismo se acercó a recordar aquello entre risas. “Esta Navidad mi madre me ha dado los papeles de la denuncia y los carteles de ‘Se busca’”.
TOM FORD - Atracción y precisión. Si hay una palabra que defina el trabajo de Tom Ford es seducción. Haider Ackermann, su director creativo desde hace un año, prefiere explorar, en esa misma línea, la idea de qué hace a una prenda deseable en sentido amplio. Por eso juega con las que son las claves de su trabajo: los colores brillantes, los cortes casi quirúrgicos, los escotes o las aberturas inesperadas y las líneas rectas y largas. Una visión depurada de Ford pero que encaja perfectamente con su filosofía.TXEMA YESTE
Por supuesto, ha habido momentos menos salvajes, como cuando se separó, sus hijos eran pequeños y necesitaba alejarse del ojo público y criarlos. También momentos de inseguridad personal y profesional, como los de casi todo el mundo, pero Laura es una de las personas más libres con las que uno puede toparse en la vida. Le encanta dejarse llevar y no saber cómo y dónde va a acabar la semana. Su libertad, además, tiene más que ver con la madurez que con el dinero, porque además de su trabajo (mucho) como modelo, tiene un estudio de vestidos de novia y siempre anda con varios proyectos freelance entre manos. “Yo sé que a la gente en general la educan en lo contrario, en la rutina, en la metodología, pero yo siento una libertad enorme siendo así. Me parece un divertimento no saber lo que va a pasar con tu vida, que bastantes órdenes y leyes tenemos ya”. Dice que, a sus 52, ha regresado a la etapa infantil, “a los seis años, que me perdía siempre por ahí porque quería hablar con gente nueva. Yo creo que he vuelto con fuerza ahí”.
GIORGIO ARMANI - Mucho más allá del tiempo. Fue el primer desfile póstumo de Giorgio Armani, aunque él se encargó de supervisar parte de la colección antes de su fallecimiento. Con las distintas gamas de morado y, por supuesto, el negro como protagonistas, el diseñador demostró, como llevaba haciéndolo medio siglo, que sus prendas duran porque no siguen tendencias y que el estilo tiene más que ver con la comodidad y la sencillez que con el artificio y la novedad.TXEMA YESTE
Ponte está viviendo una especie de segunda edad dorada, no solo en lo personal. Dice que ha aprendido a dar las gracias por todo lo que tiene, aunque le costara “unos añitos cambiar el chip”. Hace un par de años la llamó Phoebe Philo para protagonizar la campaña que anunciaba el regreso a la moda de la diseñadora británica, una de las más veneradas en el sector. Aquella imagen, con la cara lavada y la pose natural, se hizo viral en España. No solo por el orgullo que suponía que una modelo española pusiera rostro al regreso más esperado. También porque no hay nadie en esta profesión, ni un solo fotógrafo, estilista o maquillador, al que no le guste trabajar con Laura Ponte. “Fer [Fernando Merino, su agente de toda la vida] me decía: ‘Bueno, aprovecha porque igual ya no trabajas más, esto es una suerte que has tenido’, porque es verdad que esta profesión tiene una vida muy limitada. Pero mira, a lo tonto, llevo tres años trabajando mucho, y además de una manera amable, en la que me puedo organizar con todo, con la parte familiar, con el diseño. Me da tiempo”. Después de Philo llegaron los desfiles de Lemaire y Versace, entre otros. Ha vuelto a trabajar a pleno rendimiento, algo desgraciadamente poco común a su edad. “Fíjate que yo creo que es porque ya no busco validación externa, estoy muy en eso ahora”, dice. “Cuando dejas de pensar ‘a ver si me escogen, a ver si me dan’, que eso te lleva muchísimo tiempo, parece como que tu vida se reorganiza sola para que sigas. Y luego hay algo que, además, está probado neurocientíficamente: tu cerebro, para que no entres en pánico, adelanta muchas veces partes de tu realidad. Genera escenarios parecidos para que tu sistema nervioso esté regulado. Creo mucho en eso. En cómo estás tú y en cómo empiezas a funcionar estructuralmente por la vida, porque eso es un poco lo que viene después. Si estás todo el rato pensando qué tengo que hacer, qué me tengo que poner, cómo tengo que llegar, cómo tengo que estar… ya te pierdes un poco, entras en una situación de dependencia. Yo ahora me lo tomo como un regalo diario, lo que pase en mi vida, me da igual trabajar o no. Estoy aprovechando esta fantasía, porque dentro del horror diario me siento una privilegiada”.
LOUIS VUITTON - Escenas domésticas. Fiel a los volúmenes y los juegos de color a los que acostumbra, Nicolas Ghèsquière quiso, sin embargo, diseñar la colección de primavera de Louis Vuitton pensando en lo que él definió como “arquitectura de lo íntimo”: la ropa que te pondrías si hicieras una cena en casa con amigos. Prendas lo suficientemente cómodas como para hacerte notar que estás en tu territorio pero no tan confortables como un pijama. Una especie de moda en el umbral entre lo público y lo privado.TXEMA YESTE
Hace unos días desfiló por primera vez en la Alta Costura de Chanel, uno de los shows más esperados del año. Al día siguiente, tenía su Instagram repleto de mensajes de mujeres de su generación que se habían visto reflejadas, aunque le sigue dando cierta vergüenza desfilar y que todos los ojos estén puestos en ella. “Pero como sin gafas no veo un pimiento me puedo abstraer”, dice. También siente cierto reparo cuando se ve en las fotos, pese a que fotógrafos y estilistas siempre destacan su facilidad para posar. “A mí todas me parecen naturales menos yo. Ahora estoy en el proceso de separarlo, de decir ‘no, yo aquí soy producto de un equipo, de una intención’. Porque a veces se mezcla mucho el personaje con el oficio. Tengo mis bajonas de pensar: “¿Quién pone así las manos en la vida?”. Nadie. Es curioso cómo se ve uno por dentro y cómo se percibe desde fuera.”
DOLCE & GABBANA - Ni horarios ni situaciones.
Día y noche, dentro y fuera de casa, arreglarse y desarreglarse. Por si no quedaba claro que Dolce & Gabbana no creen en las convenciones indumentarias, esta primavera proponen que pijamas, camisones y sujetadores se combinen con americanas, abrigos de pelo y chaquetas de lentejuelas. No es solo una provocación puntual, sino una forma de ver el vestir en 2026, cuando ciertos códigos estéticos desaparecen al fin de manera paulatina.TXEMA YESTE
Si se siente mucho más cómoda en su piel ahora que cuando empezó es en parte porque en esta profesión las cosas han cambiado. Ella, que suele hacer amigos allá donde va, sesiones de fotos, castings o cenas, porque le interesa todo lo que la gente tenga que contar, prefiere las dinámicas de ahora que las de hace veinte años: “Es que es todo más natural, por suerte la gente no se da ya tanta importancia, es todo mucho más divertido”. Antes sentía que encajaba menos: le gusta sentarse en el suelo, comentar la actualidad y, aunque le encanta admirar y analizar al detalle las prendas de lujo que tiene que ponerse, detesta arreglarse. “Ya cuando voy a un evento, ni me preguntan de qué o de quién voy vestida. Ya saben que siempre voy igual. Es que es agotador, ¿eh?. Es como con las etiquetas. Toda la vida escuchando que yo era la andrógina, la grunge. Venga, pues vale, soy la grunge”. Hay pocas cosas que deteste, pero las categorías son una de ellas. “Al final etiquetamos por puro miedo. Es una forma de protegernos, supongo, de pertenecer. Tú eres la moderna, tú eres no sé qué, tú eres no sé cuánto. Da miedo, claro. Pero también a ellos les da miedo lo otro: salirse de sus compartimentos. Supongo que es un tema educativo”.
Laura Ponte lleva total look de Prada.Txema Yeste
Siempre ha estado muy encima de la educación de sus hijos, obsesionada con que estuvieran informados y fueran críticos con el entorno. “Y me han salido bastante cabales por suerte, pero claro, su generación, el futuro… no sé. Yo, por ejemplo, a mi hijo le digo: ‘Te voy a decir que estudies, pero a lo mejor dentro de seis años tu carrera ya ni existe, ¿sabes?’ Es complicadísimo, porque ¿qué coño le vas a decir a la gente joven? ¿Cómo les hablas de cómo cambia todo? Por una parte, veo a gente mucho más libre que en mi generación, claramente. Pero también puede ser la gente que yo veo a través de mis hijos”. Laura se lo cuestiona todo por salud mental. Cuando se despierta lee la prensa. “Toda. Quiero ver cómo cuentan la misma noticia”. Odia la desinformación y los sesgos. “Es muy fuerte, si subo algo a Instagram que me parece una injusticia, ya vienen los mensajes de: ‘De Gaza sí opinas pero de esto no, ¿no?’. Joder, igual hay que poner la atención aquí y llamar a las cosas por su nombre, digo yo. Luego es que parece que como soy quien soy no puedo opinar de nada”. Ha conseguido que no le preocupe si le dan o no una campaña, que no le preocupe el edadismo y que no le preocupe la opinión externa. Lo que sí le preocupa es el futuro: “Da miedo. A veces pienso que esto tiene que caer. Que a lo mejor tiene que caer el sistema entero para que la gente reaccione. Estructuras políticas, sociales, familiares. Todo”.
Aquí puede ver la sesión completa de Laura Ponte con Marina Pérez y Míriam Sánchez.
Laura Ponte posa con 'look' de FENDI - Un último giro //
Antes de enfrentar una nueva era bajo la batuta creativa de Maria Grazia Chiuri, la última colección de Silvia Venturini Fendi en la marca que lleva su apellido fue una demostración de que una casa entregada a la piel y el invierno también es capaz de imaginar los colores, las texturas y, sobre todo, las siluetas ligeras.TXEMA YESTEMiriam Sánchez, de SPORTMAX - El armario del mañana //
Las colecciones de Sportmax, la marca más experimental del grupo Max Mara, siempre tienen ecos distópicos, imaginando un futuro uniformado con prendas blancas y/o de colores imponentes y tejidos protectores y/o sumamente ligeros. En esta colección, titulada “ligereza y movimiento” la marca redunda en la idea del básico para llevar a diario en un porvenir quizá no muy lejano.TXEMA YESTEMarina Pérez posa con 'look' de MAX MARA - Poder y memoria //
El director creativo de Max Mara, Ian Griffiths, es el mayor experto en mezclar el ‘power dressing’ distintivo de la casa (es decir, el uniforme arquetípico de directiva) con referencias al pasado, en concreto, a mujeres que desafiaron las normas de su tiempo. En esta ocasión, Griffiths se inspira en Madame de Pompadour, creadora involuntaria de la estética rococó, y mezcla así organza o volúmenes con las prendas funcionales de colores neutros como las gabardinas típicas de la casa. Minimalismo y maximalismo se encuentran. Y funciona.TXEMA YESTEMíriam Sánchez posa con vestido de CAROLINA HERRERA - Imperial y teatral // El negro evoca el periodo de los Austrias, los volúmenes los ponen el Barroco y Carolina Herrera. A Wes Gordon le encanta “subir el volumen” del legado de la venezolana en colores y siluetas. Pero en esta colección, que se presentó en la Plaza Mayor de Madrid, el diseñador utilizó la ciudad como contexto para dialogar con una tradición estética que transita del Siglo de Oro a la Movida.TXEMA YESTEMarina Pérez, vestida de ALAÏA -
La piel como estructura //
Entre las prendas precisas, casi quirúrgicas, pero extremas en color y formas; entre el exceso y la contención, entre cubrir y revelar, entre el cuerpo expuesto y ocultado. La moda como ejercicio de tensión constante: ese es, a grandes rasgos, el exitoso trabajo que ha realizado Pieter Mulier en Alaïa, la firma que fue pionera en tratar el cuerpo como una escultura en movimiento.TXEMA YESTEMiriam Sánchez posa con 'look' de LORO PIANA
- Ver, pero sobre todo, tocar //
Loro Piana quiere demostrar que es mucho más que la gran firma del lujo silencioso y que sabe trabajar la artesanía y la calidad más allá del cashmere. Por eso sorprende que en esta colección, además de con el color, trabajen con técnicas como bordados, acolchados, encajes o flecos de forma igualmente exquisita. El resultado es un armario que amplía el vocabulario de la firma sin traicionarlo, donde la idea de sofisticación sigue siendo discreta a su manera.TXEMA YESTELaura Ponte posa con 'look' de GIORGIO ARMANI
- Mucho más allá del tiempo //
Fue el primer desfile póstumo de Giorgio Armani, aunque él se encargó de supervisar parte de la colección antes de su fallecimiento. Con las distintas gamas de morado y, por supuesto, el negro como protagonistas, el diseñador demostró, como llevaba haciéndolo medio siglo, que sus prendas duran porque no siguen tendencias y que el estilo tiene más que ver con la comodidad y la sencillez que con el artificio y la novedad.TXEMA YESTEMarina Pérez, vestida de GUCCI -
El hábito hace al monje //
No es la primera colección de Demna (que verá la luz este mismo mes) pero sí una especie de aperitivo de su visión como director creativo de Gucci. La colección de primavera-verano de la casa italiana fue presentada a través de un corto titulado ‘The tiger’ y un ‘lookbook’ llamado ‘La famiglia’. En ambos el diseñador georgiano reflexiona sobre los roles sociales, los perfiles arquetípicos de las redes y, por supuesto, cómo se visten, algo que ya hizo, aunque de forma más rotunda (por ahora), en su década en Balenciaga.TXEMA YESTELaura Ponte posa con 'look' de LOUIS VUITTON
- Escenas domésticas //
Fiel a los volúmenes y los juegos de color a los que acostumbra, Nicolas Ghèsquière quiso, sin embargo, diseñar la colección de primavera de Louis Vuitton pensando en lo que él definió como “arquitectura de lo íntimo”: la ropa que te pondrías si hicieras una cena en casa con amigos. Prendas lo suficientemente cómodas como para hacerte notar que estás en tu territorio pero no tan confortables como un pijama. Una especie de moda en el umbral entre lo público y lo privado.TXEMA YESTEMíriam Sánchezm vestida de CELINE - Un justo y virtuoso término medio // Michael Rider no lo tenía nada fácil: sus predecesores fueron Phoebe Philo, icono del minimalismo intelectual y Hedi Slimane, algo así como como el gran arquitecto de la libertad adolescente convertida en uniforme para adultos. El americano, sin embargo, no busca dogmas, y sale airoso proponiendo una mezcla de los dos, un armario real y visualmente atractivo que devuelve a Celine ese lugar, el Paris de los setenta, en el que la marca era una especie de fetiche burgués, pero con la actitud y la ausencia de prejuicios (indumentarios, al menos) de 2026.TXEMA YESTELaura Ponte vestida de DOLCE & GABBANA
- Ni horarios ni situaciones //
Día y noche, dentro y fuera de casa, arreglarse y desarreglarse. Por si no quedaba claro que Dolce & Gabbana no creen en las convenciones indumentarias, esta primavera proponen que pijamas, camisones y sujetadores se combinen con americanas, abrigos de pelo y chaquetas de lentejuelas. No es solo una provocación puntual, sino una forma de ver el vestir en 2026, cuando ciertos códigos estéticos desaparecen al fin de manera paulatina.TXEMA YESTELaura Ponte vestida de TOM FORD - Atracción y precisión //. Si hay una palabra que defina el trabajo de Tom Ford es seducción. Haider Ackermann, su director creativo desde hace un año, prefiere explorar, en esa misma línea, la idea de qué hace a una prenda deseable en sentido amplio. Por eso juega con las que son las claves de su trabajo: los colores brillantes, los cortes casi quirúrgicos, los escotes o las aberturas inesperadas y las líneas rectas y largas. Una visión depurada de Ford pero que encaja perfectamente con su filosofía.TXEMA YESTEMarina Pérez posa con ropa de SAINT LAURENT -
El estilo francés en tres actos //
Un conjunto de falda y chaqueta de cuero con lazada, una sahariana convertida en vestido de nylon y un vestido con mangas globo, cola y volantes hecho de tela ligerísima, como si fuera un paracaídas. Con esos tres ‘looks’ en distintos colores Anthony Vaccarello ha construído toda la colección de Saint Laurent, la más reconocible de la temporada. Son tres ‘looks’ que, además, remiten directamente a Yves en los años ochenta: de su pasión por musas como Betty Catroux a su afición a las prima donnas de la ópera. Vaccarello les da un aire contemporáneo y una ligereza en los materiales propia de este siglo.TXEMA YESTEMiriam Sánchez vestida de DIOR
- Autoridad y ligereza //
Una referencia a Napoleón dentro de una marca que es emblema francés, una alusión a John Galliano o simplemente, una metáfora del poder y la audacia. Los sombreros de corsario protagonizaron el debut de Jonathan Anderson en Dior. Pero, por debajo del estilismo, permanece ese juego de plisados, drapeados, pinzas y nudos en prendas ligeras que el irlandés domina como nadie.TXEMA YESTEMarina Pérez posa con mono de JEAN PAUL GAULTIER -
La importancia de perder el control //
Una fiesta que se alarga con prendas que permiten bailar hasta el día siguiente. Un día que sales de la oficina, sales a tomar algo, y se te va de las manos. En su primera colección para Jean Paul Gaultier, Duran Lantnik tradujo esa idea a diseños modulares que cambian de posición, a bodies pegados al cuerpo y a prendas compuestas de infinitas piezas que se quitan y se ponen a placer. Muchos dirán que tiene poco que ver con el legado de Gaultier, pero si Gaultier empezara hoy su marca, es probable que hiciera exactamente lo mismo.TXEMA YESTELaura Ponte, de FERRAGAMO - La otra edad dorada // Una foto de la actriz de cine mudo Lola Todd envuelta en un imponente abrigo de leopardo le da pie a Maximilian Davis, director creativo de Ferragamo, para hablar de unos años 20 que no fueron solo los de las 'flappers' europeas. También, entre otros, fueron los de la Harlem Renaissance, el momento en que el barrio afrodescendiente por excelencia vivía una edad dorada con mujeres y hombres vestidos para reivindicar su identidad. Davis siempre recava en sus raíces a la hora de diseñar, y les añade un componente de sastrería contemporánea y un uso del color propios que marcan la diferencia con respecto a las demás casas de lujo.TXEMA YESTEMiriam Sánchez, con 'look' de HERMÈS
- El privilegio de moverse //
“Honrar la tradición mientras se abraza la independencia”. Así define Nadège Vanhee, directora creativa de Hermès, una colección inspirada en la guarnicionería, clave en la historia de la firma, pero también en prendas técnicas con pequeños acolchados, pliegues o telas fluidas que facilitan el movimiento del cuerpo.TXEMA YESTEMarina Pérez, de CHLOÉ.
- Saber volver //
Chemena Kamali ha pasado media vida trabajando en el equipo de diseño de Chloé. Desde hace dos años es su jefa y sabe perfectamente qué recuperar y qué no de la firma: la bohemia burguesa de los setenta, cuando la enseña era el uniforme de las clases altas con ideas liberales, o, como en esta colección, los vestidos y las prendas drapreadas y floreadas de los ochenta, que fueron una invención de Chloé (al menos sobre la pasarela) y se convirtieron en una prenda que, marcas y modistas mediante, pobló el armario de fin de semana de medio Occidente.TXEMA YESTEMarina Pérez, de CHANEL.
- Saber soltar lastre //
El debut de Matthieu en Chanel fue quizá uno de los más esperados de la temporada. Y también de los más aclamados. El diseñador llegó a la firma más emblemática y reconocible del mundo con una misión: quitar peso, literal y figurado, a un legado que ya se había convertido en un uniforme anquilosado. Su tweed es ligero, sus trajes de chaqueta coloristas, sus zapatos imaginativos, sus vestidos muy, muy ligeros y sus modelos sonríen. Chanel para el siglo XXI sin perder de vista el siglo XX.TXEMA YESTEMiriam Sánchez, de LOEWE.
- Cruce de miradas //
En términos de identidad, Loewe es ahora mismo una de las casas más complicadas. Desde España, lugar de origen de la firma, se busca en ella artesanía e innovación marroquinera. Fuera, Jonathan Anderson logró en los últimos diez años que fuera sinónimo de ‘funcionalidad conceptual’. Esta es la primera colección de Proenza Schouler en la casa y, sin perder de vista sus raíces locales ni esos cortes severos y escultóricos de Anderson, buscan llegar a un equilibrio aportando lo que mejor saben hacer: jugar con los colores e inventar nuevas texturas.TXEMA YESTEMiriam Sánchez, con vestido de CALVIN KLEIN
- Una nueva sencillez //
Además de ser mujer, algo que por desgracia no se estila mucho entre los grandes diseñadores, a Veronica Leoni le han encargado la difícil tarea de resucitar Calvin Klein, la marca que en el cambio de siglo enseñó a medio planeta que solo hacían falta una camiseta y unos vaqueros si tenían el corte y la forma perfectos. La italiana está superando el reto con materiales trabajados que simulan el papel, piezas monocolor de cortes limpios y abrigos y chaquetas que demuestran que la sastrería contemporánea no es aburrida si se sabe hacer aportando los matices adecuados.TXEMA YESTE
CRÉDITOS
Estilismo Juan Cebrián
Maquillaje José Carlos González (UNO Artist) para Dior Beauty
Peluquería Fernando Torrent (Kasteel Artist Management) para L’Oreal Pro
Manicura Lucero Hurtado
Diseño de set Virginia Sancho
Producción Cristina Serrano
Asistentes de fotografía Daniel Gallar y Pablo Mingo
Asistente digital Jessica Rodríguez
Asistentes de estilismo Paula Alcalde y Carmen Cruz
Asistentes de set. Asistente de producción Pedro Peláez y Yaiza Gutiérrez. Marina Marco
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