Ir al contenido
_
_
_
_

Bruselas conmemora su atentado yihadista más grave.

Los sobrevivientes de una masacre que se cobró la vida de más de 30 personas e hirió a más de 300 manifiestan un sentimiento de “abandono” por parte del Estado

Los reyes Felipe y Matilde de Bélgica en la terminal de Zaventem, durante el desarrollo de una de las ceremonias de recuerdo del día por el décimo aniversario de los atentados de Bruselas Olivier Hoslet (EFE)

En la mañana del 22 de marzo de 2016, Nuria Marco solo quería llegar cuanto antes al aeropuerto de Bruselas para coger su vuelo a Madrid. Pero el taxi no avanzaba y, mientras tanto, su teléfono no paraba de sonar. Su madre desde España, su novio en la capital belga… de pronto, en la radio del coche oyó la palabra “explosión”, que suena igual en el francés que por entonces apenas chapurreaba como en español. Por fin, respondió a la llamada de su pareja, que le pidió al taxista que diera media vuelta y la llevara hasta el Parlamento Europeo donde él trabajaba y que, poco después de llegar la joven, fue confinado hasta la noche. Estas fueron unas horas eternas en las que las noticias de un brutal atentado yihadista marcaron un antes y un después en una Bélgica que, 10 años más tarde, sigue bajo la sombra de amenazas terroristas.

Bruselas ha conmemorado este domingo el día más trágico de su historia reciente con solemnidad, tristeza y llamamientos a la unidad. Pero, también, con la denuncia continuada de unas víctimas que se dicen abandonadas por un Estado que, afirman desde la asociación Life4Brussels que las agrupa, no solo no ha cumplido aún buena parte de sus promesas de apoyo. Además, denuncian, a ciertas víctimas se les está reclamando ahora la devolución de parte de las ayudas estatales recibidas, bajo el argumento de que recibieron compensaciones paralelas. Sienten un “sentimiento de abandono”, como ha denunciado uno de los miembros de la asociación y superviviente de los atentados, Christelle Giovannetti, ante las máximas autoridades del país, que se une a la tristeza revivida este domingo entre los que perdieron un padre, un hijo o un amigo. Porque no todos tuvieron la suerte de Nuria.

Dentro de las instalaciones de Zaventem, 16 individuos perdieron la vida cuando, a las 7.58 de la mañana de aquella fatídica jornada, un par de atacantes suicidas activaron, en un breve lapso, los explosivos que ocultaban en sus maletas. La cifra de víctimas, casi tantas nacionales como internacionales, pudo resultar todavía más elevada: un tercer extremista, Mohamed Abrini, el “hombre del sombrero”, desistió a último minuto y optó por no detonar su carga. La información sobre el ataque en el aeródromo apenas comenzaba a difundirse cuando, a las 9.11, un nuevo estallido conmovió a Bruselas, ocurriendo en esta ocasión en la parada de metro Maelbeek, próxima a los organismos europeos. Otros 16 sujetos fallecieron en esta segunda agresión que terminó por propagar el terror en una urbe cuyas vías se vaciaron velozmente mientras las fuerzas de seguridad rastreaban con urgencia a los responsables y colaboradores de unas acciones pronto atribuidas al Estado Islámico.

El saldo final de la jornada trágica y las que le sucedieron es, una década más tarde, de 36 muertos —la última víctima reconocida es la hija de uno de los fallecidos en los atentados, que se suicidó hace unas semanas y cuyo nombre ha sido incluido este domingo en la lista oficial leída durante los homenajes en los lugares de los atentados— y más de 300 heridos.

Los atentados de Bruselas se produjeron apenas unos meses después de otro ataque múltiple yihadista coordinado, el del 13 de noviembre de 2015 en París, que dejó 132 muertos y más de 400 heridos. De hecho, tal como reconoció Mohamed Abrini durante el juicio por los atentados de Bruselas celebrado en 2023, los ataques en la capital belga fueron el “plan B” después de la detención del único superviviente de los atentados en París, su amigo de la infancia Salah Abdeslam, unos días antes en el barrio bruselense de Molenbeek donde ambos habían crecido.

“Como Salah fue arrestado, todo se sucede rápidamente. El plan A se hunde y hay que atacar aquí [Bruselas]”, dijo Abrini durante el juicio, en el que los máximos responsables de los atentados de Bruselas, incluido Abdeslam y Abrini, recibieron duras penas de cárcel, que se unen en muchos de los casos a las ya recibidas por los atentados de Francia. De hecho, tanto Abdeslam como Abrini están condenados a cadena perpetua por los atentados de París y cumplen sus penas en sendas prisiones de alta seguridad.

En un discurso solemne al cierre de los homenajes del día, el rey Felipe ha asegurado que Bélgica “no olvidará jamás” el valor y dolor de las víctimas y ha reivindicado además la “unidad” de la sociedad belga frente a esta amenaza que, ha reconocido, no ha desaparecido aún.

“Los terroristas creyeron que dividirían nuestra sociedad, que nos harían vivir la vida bajo el miedo, pero se equivocaron. Lo que debía dividirnos nos acercó (...) No hemos cedido ni al miedo ni a la división y hemos demostrado la fuerza de nuestros valores y hasta qué punto nos importan”, ha reivindicado.

No obstante, y con la memoria del ataque a una sinagoga en Lieja de principios de mes, en un suceso que se vincula con el reciente conflicto en Irán, el soberano ha señalado que sirve como aviso de que “el odio sigue vivo en nuestra sociedad y que tenemos todavía un largo camino por delante”. Dentro de una escala de amenaza terrorista de cuatro puntos, Bélgica, se mantiene hoy en día en el nivel tres. Y frente al rebrote del antisemitismo relacionado con la actual disputa en Oriente Próximo, el Ejecutivo ha movilizado tropas para intensificar la protección de sinagogas y centros educativos judíos por toda la nación.

Tu membresía se está empleando en un dispositivo diferente.

¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?

Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.

¿Por qué estás viendo esto?

Flecha

Su sesión permanece abierta en otro dispositivo y únicamente se autoriza el acceso a Papallones desde un solo terminal a la vez.

Si pretendes compartir tu cuenta, modifica tu suscripción a la opción Premium para sumar a un usuario adicional. Cada persona entrará con su dirección de correo propia, lo que os facilitará adaptar vuestra navegación en Papallones.

¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.

Si desconoces quién está utilizando tu cuenta, te sugerimos que modifiques tu clave aquí.

Si eliges seguir compartiendo tu suscripción, este aviso se verá en tu equipo y en el de la otra persona que utilice tu perfil de manera permanente, perjudicando tu experiencia de lectura. Tienes la opción de consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.

Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos

Archivado En

_
Recomendaciones Papallones
Recomendaciones Papallones
Recomendaciones Papallones
_
_