La izquierda exhibe sintonía y activa la maquinaria electoral para intentar rearmarse de cara a las generales
La alianza de IU, Más Madrid, Comunes y Movimiento Sumar se presenta con alusiones a la propuesta de Rufián, pero con todo por concretar y las incógnitas de Díaz y Podemos


La izquierda de Sumar en el Gobierno dejó este sábado una imagen inédita. La de Mónica García y Antonio Maíllo, líderes de Más Madrid e IU, compartiendo escenario y discursos frente a una militancia venida arriba y expectante tras días de intenso debate sobre el futuro del espacio político. Junto a ellos, la coordinadora general de Movimiento Sumar, Lara Hernández, y el representante de los Comunes y ministro de Cultura, Ernest Urtasun. La puesta de largo de la nueva coalición de izquierdas en el Círculo de Bellas Artes de la capital a mediodía rebasó los cálculos de los cuatro partidos, espoleada por la pregunta del portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián: “¿Qué hacemos?”. Rufián reclamó el miércoles pactos amplios entre las izquierdas nacionalistas y estatales para evitar competencia en las provincias.
Las formaciones habían planteado este acto como el primer paso de un proceso del que todavía no se ha concretado nada: ni programa, ni liderazgo, ni marca. Pero la maquinaria se ha puesto ya en marcha rumbo a las generales sin esperar la decisión de Yolanda Díaz, única ministra ausente en la presentación de la alianza y que saludó con un escueto mensaje en redes la “ilusión” proyectada. Queda todo por hacer y los próximos meses pondrán a prueba la fortaleza de la propuesta. Desde la incógnita en torno al cabeza de lista hasta la composición final de la confluencia, a la que este sábado todos los dirigentes llamaron a sumar a muchos más actores, incluido Podemos.
García, Maíllo, Hernández y Urtasun pidieron a los electores sacudirse la tristeza y “no resignarse”, con múltiples referencias a la unidad en unas intervenciones que sus protagonistas no habían pactado de antemano, según varias fuentes de la organización. El ambiente “era muy poco forzado”, por primera vez escuchándose unos a otros sin incomodidad. Ante unas 600 personas —la organización habilitó otra sala del centro para acoger a una parte del público que estaba fuera y aun así el espacio se quedó pequeño— los partidos no eludieron discusiones en torno a la fórmula electoral para acudir a los comicios con un reto claro: movilizar hasta el último voto progresista y conseguir llegar a los más jóvenes, atraídos por la extrema derecha. Vox es la primera fuerza en intención de voto en la franja de edad entre los 18 y los 34 años, según datos de 40 dB. Y perfiles como el de Rufián y Emilio Delgado, diputado de Más Madrid en la Asamblea, quien ha abierto con este el debate; son capaces de llegar a ellos, generando contenido viral y con un lenguaje desenfadado.
“Gracias a Gabriel y a Emilio [Delgado] por el acto del otro día”, reconoció expresamente Mónica García para acallar las voces que señalan las diferencias internas en el partido. “Aquí no sobra nadie. Necesitamos cada voz, cada átomo progresista en todos los espacios (...)”, subrayó una ministra de Sanidad que frenó a los suyos al ver que coreaban su nombre en un acto que, precisamente, reivindicaba el papel de las organizaciones frente a los liderazgos individuales. “Sacudámonos el nubarrón, el pesimismo. No somos una taza de Mister Wonderful, pero tampoco le vamos a hacer el caldo gordo a la extrema derecha”, animó.
Ya en la apertura, la portavoz municipal de su partido, Rita Maestre, había reclamado “combatir el derrotismo, el cinismo, ‘el no hay nada que hacer’”. En su discurso, sentó los principios de la alianza. “Con muchas formas, autonomía de las organizaciones, respetando el trabajo y la representación territorial”, dijo. E introdujo la polémica que ha acaparado titulares estos días: “Estamos aquí para no repetir los errores del pasado; 20 y cinco no tienen por qué sumar 25, pero pelearnos entre primos tampoco nos va a ayudar”, remató.
“Es posible que nos entendamos las izquierdas federales, confederales, soberanistas. El tiempo histórico hoy es otro y el reto es nuevo. Es una lucha contra lo injusto de nuestro sistema electoral. Debemos y podemos buscar fórmulas. Seamos imaginativos”, defendió en su turno Lara Hernández, aludiendo a un hipotético frente democrático en un contexto de crecimiento del partido de Santiago Abascal. La dirigente detalló el decálogo del que debe ser el nuevo proyecto, con guiños implícitos hacia Podemos, Compromís, Chunta Aragonesista o Més al abogar por una “izquierda más abierta”, “plural”, que incluya a otros “que no están hoy”, “donde no sobra nadie que no se autoexcluya”. Y reivindicó autonomía frente al socio de Gobierno: “No nos ponemos en marcha para ser la izquierda a la izquierda del PSOE. Venimos aquí para ser la izquierda”.
Con algún matiz respecto a Hernández, Urtasun puso voz a los recelos generados por la propuesta de Rufián en las filas de los Comunes. “No es nuevo esto. El pasado 23-J ganamos con un trabajo muy minucioso, casi de cirujano, de maximizar todos los escaños. Esa aritmética es muy necesaria. Pero no se ganan unas elecciones solo desde la sociología electoral; se gana con un proyecto político ganador”, respondió. También habló de la acción del Ejecutivo y advirtió al socio de que no se revalidará el Gobierno “con el freno de mano echado”, insistiendo en ir más allá en política de vivienda y la necesidad de convalidar el decreto del escudo social con la prohibición de los desahucios el próximo jueves en el Congreso, que está en el aire por Junts.
En un tono combativo pero optimista, el líder de Izquierda Unida y candidato a la presidencia de la Junta de Por Andalucía, proclamó que el camino emprendido por las cuatro formaciones es “irreversible”. “El nuevo sentido común que se ha instalado esta semana está en la unidad. Por tanto, tendremos que organizarnos con inteligencia política”, defendió en su discurso Maíllo. “Una unión no para evitar nada, sino para hacer un país más justo. ¿No es suficiente motivo?”, insistió. Y llamó a “atacar las causas de desigualdad” que hacen que haya sectores de la población descontentos que abrazan los postulados de Vox.
Además de los ministros de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy, y Juventud e Infancia, Sira Rego, el lanzamiento de la coalición contó con la participación de las direcciones de los cuatro partidos, cargos del Gobierno e institucionales. ERC y EH Bildu estuvieron representados, así como el ala de Mónica Oltra en Compromís a través de su diputado en el grupo parlamentario de Sumar en el Congreso, Alberto Ibáñez. También participaron el excoordinador federal de IU y antiguo titular de Consumo, Alberto Garzón; la exalcaldesa de Barcelona Ada Colau, que a su llegada se mostró convencida de que la alianza incorporaría a “muchos más” actores; el ex secretario de Estado de Derechos Sociales con Ione Belarra, Nacho Álvarez, y el director del Instituto Cervantes, Luis García Montero, candidato en 2015 de Izquierda Unida a la Presidencia de la Comunidad de Madrid.
Entre el público había además antiguos dirigentes de Podemos hoy fuera y alejados del partido, como la ex número dos de Igualdad, Noelia Vera, que fue durante unos meses directora de Comunicación de Trabajo con Díaz; y el exportavoz del partido en el Senado y viejo coordinador de Madrid, Ramón Espinar.
Frente a las alusiones continuas a los métodos para rentabilizar votos, la ausencia de la vicepresidenta en la sala se trasladó a los discursos. Solo Maestre se refirió a ella para sacar pecho de la subida de “un 20%” del salario mínimo y García reivindicó su figura en la última intervención del acto: “¡Claro que sí! Yolanda Díaz, Unai [Sordo] y Pepe [Álvarez]“, dijo ante los líderes de CC OO y UGT, con los que ha firmado hasta 25 pactos desde que está al frente del ministerio. “¡Claro que sí! Gracias a Yolanda por estar siempre del lado de la gente trabajadora y de las familias, cuidando y dando certezas”, elogió.
“Juntas, de la mano. Lo hicimos en el 23 y lo volveremos a hacer”, reaccionó la líder de Sumar en redes. Mientras, en Podemos, una Irene Montero que aspira a liderar la candidatura de su partido en las generales reaccionó al acto desde una concentración en defensa de la sanidad pública en Valladolid con el mantra que repiten los portavoces de la formación desde hace más de un año: “Las alianzas en la izquierda van a caer por su propio peso”.
Tu suscripción se está usando en otro dispositivo
¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?
Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.
FlechaTu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a Papallones desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en Papallones.
¿Tienes una suscripción de empresa? Accede para contratar más cuentas.
En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes




























































