Ir al contenido
_
_
_
_

Mi pareja es propietaria del piso en el que vivimos, ¿debería pagar parte de su hipoteca?

La mensualidad, los gastos comunes o el futuro financiero son temas que cuesta sacar en una relación cuando se empieza a vivir juntos, pero que es mucho mejor acordar cuanto antes para evitar problemas si la situación se tuerce

Muchas parejas apuestan por un reparto de gastos 50-50, independientemente del sueldo que tenga cada uno.Westend61 (Getty Images/Westend61)

Sergio Roldán lleva varios meses haciendo números. Hace tres años, y con el apoyo de sus padres, se compró un piso de 81 metros cuadrados y tres habitaciones. En aquel momento, llevaba casi cuatro años saliendo con Lucía, que no podía hacer frente a un gasto como ese, pero decidieron elegir juntos la vivienda, cerca del trabajo de ella, y con habitaciones extra porque ambos deseaban ser padres. Y como la casa era propiedad exclusiva de Roldán, también acordaron que él se haría cargo de la hipoteca. “Cuando nos mudamos, yo ganaba más, así que me parecía lógico que todos los gastos de la casa, como el seguro, la comunidad o el IBI, corrieran de mi cuenta y que el resto de gastos fueran compartidos al 50%”, explica Roldán. El problema vino cuando le despidieron y él quiso reformular el acuerdo, pero su pareja se negó. “Es verdad que si nos separábamos, la casa sería solo mía, pero en ese momento estábamos juntos y yo necesitaba ayuda. Me pareció que estaba más preocupada de cubrirse por si la relación acababa que de intentar construir algo juntos”, se lamenta Roldán, y reconoce que aquello abrió una importante grieta en la relación, que acabó meses después.

“Aquí hay dos vertientes: de qué manera nos cuidamos individualmente, porque con una tasa de divorcios muy alta me tengo que proteger; y de qué manera puedo equilibrar esto con un proyecto común”, señala Esther Jiménez, psicóloga sanitaria y directora de SAFE Psicología. Para ella, es importante hablar desde el principio no solo de dinero, sino del significado que le da cada uno de los miembros de la pareja. “Si no se entiende un poco de dónde viene cada uno, las negociaciones se dificultan bastante porque parece que solo estás hablando de dinero, cuando en realidad estás hablando de mucho más; del proyecto común y de la vida que quieres crear”, asegura Jiménez.

Para Roldán era lógico que su pareja no pagase parte de su hipoteca. Para Carmen Sanguino, en su caso, lo que tenía más sentido era hacerlo. “Si yo viviese de alquiler en la zona en la que vivo, estaría pagando entre 800 y 1.000 euros por un piso minúsculo. Ahora pago la mitad de la hipoteca de mi novio, 340 euros, y vivo en una casa nueva y con piscina. Si lo dejamos, la casa será suya, pero yo me habré estado ahorrando más de 400 euros mensuales”, razona Sanguino, que añade: “¿Por qué nos parece normal regalarle ese dinero mensualmente a un casero que se está enriqueciendo contigo, pero no a nuestra pareja para que pueda vivir un poco mejor?”.

La actuación de Sanguino no es la más aconsejable según el criterio de Adriana Auset, de Auset Abogados. “En caso de residir ambos en una vivienda de titularidad exclusiva de uno de los miembros, se recomienda que el que es propietario en exclusiva siga abonando los gastos inherentes a la propiedad, pues en caso de ruptura se respetará la titularidad”, advierte la abogada. Este es el consejo, independientemente del estado civil de la pareja, con una excepción: que se esté casado en régimen de gananciales y la vivienda se adquiriese durante el matrimonio, ya que “en caso de ruptura, dicha vivienda formará parte de la sociedad ganancial y será repartirá entre los dos miembros en el momento de la separación”, avisa Auset.

Un término medio puede ser el que propone Natalia de Santiago, divulgadora de educación financiera y autora de los libros Invierte en ti, Invierte con poco, Emprende en positivo y de la saga infantil M.O.N.E.Y. Academy. “Una opción sería compartir los gastos de los intereses de la hipoteca, que eso sí que son gastos del que está financiando la vivienda. Los gastos los cubrimos entre los dos y tú te beneficias porque en principio van a ser menos que el alquiler que pagarías a un tercero”, apunta De Santiago. Eso sí, también advierte sobre una cuestión primordial: “Hay que valorar cómo de difícil le está resultando a esa persona que está pagando la hipoteca sola, porque realmente es un gasto superimportante”.

Como explica De Santiago, la hipoteca es un gasto importante que se suele llevar gran parte del presupuesto mensual, pero ¿qué sucede con el resto de gastos? Los expertos consultados coinciden en que lo más justo es hacer un reparto proporcional en función de los sueldos. “Se recomienda mantener cuentas separadas, aumentando así la libertad y autonomía financiera, y aprender a ser justos en el reparto proporcional del sueldo de cada uno, a ingresar en la cuenta bancaria común para gastos”, apunta Auset.

Es verdad que muchas parejas apuestan por un reparto de gastos 50-50, independientemente del sueldo que tenga cada uno o de lo que aporte. “Si tiene que ser equidad a toda costa, aunque yo a ti te deje desamparado porque no puedes ahorrar, se está ejercitando casi más una cuestión de poder que de pensar en el bienestar de la pareja y de la relación”, avisa Jiménez. Para ella, es imprescindible que se dé una negociación en la que todo el mundo se sienta amparado, para que el dinero no se convierta en una herramienta de poder, y que, además, esta decisión pueda revisarse con el tiempo. “En cuanto haya cambios, que nos volvamos a sentar y veamos cómo ajustar en base a esos nuevos cambios. Todos estos acuerdos no pueden ser como firmados en piedra desde el primer momento”, asegura.

Hablemos de dinero

El dinero es una de las principales fuentes de estrés. Por eso es importante hablar de ello desde el principio, cuando las cosas van bien y no hay problemas en el horizonte. “Parece como que es de mal gusto, que estuvieras pensando en otras cosas más mundanas y no tanto en el amor”, explica De Santiago, a quien sorprende lo poco que se reflexiona sobre estos temas incluso en parejas que se van a casar o a vivir juntas. “Con las bodas, la gente dedica tantísimo tiempo a pensar qué manteles ponemos y a lo mejor no han pensado el régimen matrimonial en el que quieren estar. Además, es una decisión que hay que tomar, porque si no se hace se toma por defecto y eso tiene unas consecuencias para toda la vida”, señala.

Auset habla incluso de “infidelidad financiera”, cuando uno de los miembros de la pareja desconoce los ahorros o las inversiones de las que dispone el otro, algo más habitual cuando se tienen cuentas separadas y, en el caso de matrimonio, están casados en separación de bienes. “El problema es que estas cosas luego siempre cantan en situaciones extremas, cuando uno muere o se separan”, advierte De Santiago, que apunta que “es recomendable que, igual que se construye una vida común en otras cosas, construir una vida financieramente unida, estar remando en la misma dirección”.

Y es que si las cuestiones monetarias no se han debatido, acordado y gestionado cuando las cosas iban bien, en el momento en el que la relación se tuerce es mucho más complicado, ya que hay poca disposición a ser justo y reconocer los sacrificios pasados por el otro. “El resultado de cómo se va o se queda cada uno tras una ruptura está muy relacionado también con lo económico. Aparte de todo lo que haya pasado y cómo se haya gestionado esa separación, se puede utilizar esto como una herramienta más para hacer daño o para salir beneficiado”, lamenta Jiménez.

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo

¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?

Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.

¿Por qué estás viendo esto?

Flecha

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a Papallones desde un dispositivo a la vez.

Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en Papallones.

¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.

En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.

Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.

Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos

Archivado En

_

Últimas noticias

Recomendaciones Papallones
Recomendaciones Papallones
Recomendaciones Papallones
_
_