La disputa por las elecciones presidenciales de Colombia aterriza con fuerza en el Congreso
Iván Cepeda y Paloma Valencia, dos de los principales candidatos a suceder a Gustavo Petro, mantienen sus curules en el Senado y debaten en las plenarias del Legislativo. La candidata Clara López y la fórmula vicepresidencial Aida Quicué también siguen en sus escaños


La disputa por la Presidencia de Colombia ha aterrizado con fuerza esta semana en el Congreso de la República. Este martes, el Capitolio se convirtió por primera vez en décadas en el escenario de debate entre dos de los principales aspirantes. Hay que remontarse hasta 1978, cuando el país aún era bipartidista y la Constitución totalmente diferente, para ver enfrentados por la presidencia a dos senadores, el liberal Julio César Turbay y el conservador Belisario Betancur. Hace cuatro años, el actual presidente Gustavo Petro mantuvo su curul, pero ninguno de sus contrincantes estaba allí. Cuatro años antes, el expresidente Iván Duque renunció a su escaño para dedicarse a la campaña. En la elección anterior, ni Juan Manuel Santos ni Óscar Iván Zuluaga eran congresistas. En las elecciones de 2010, Antanas Mockus y Santos tampoco estaban en el Senado.
Solo ahora, en la campaña para elegir al sucesor de Gustavo Petro, se sientan en una misma plenaria dos de los favoritos. Son el candidato de la izquierda y líder de todas las encuestas, Iván Cepeda Castro, y la candidata de la derecha establecida y tercera en los sondeos, Paloma Valencia. Los dos han decidido mantener sus curules en el Senado. Justamente, en el primer día de debates legislativos —después de unas largas vacaciones de más de tres meses y de incontables giras, discursos y entrevistas electorales—, este martes Cepeda y Valencia protagonizaron un fuerte choque en la plenaria. Uno que demuestra cómo el Congreso, el espacio de deliberación política por excelencia, será uno de los espacios en que se librará la batalla por la presidencia, junto con los debates, las encuestas, las redes sociales, las plazas públicas o los medios de comunicación.
El desencuentro entre los dos candidatos comenzó cuando Cepeda tomó la palabra para pedir a sus contrincantes evitar el uso de la plenaria para hacer proselitismo. “Yo no voy a utilizar este escenario para hacer campaña, invito a los otros colegas a que no lo hagan. Se nos paga para venir a legislar, no a hacer campaña electoral sucia. Eso es lo que saben hacer, a punta de mentiras, calumnias e injurias porque no tienen argumentos de fondo”. Las palabras del veterano congresista se referían a una intervención previa, en el que el senador de derecha Jota Pe Hernández atacó a Aida Quilcué, lideresa indígena y fórmula vicepresidencial del candidato de izquierda, quien tampoco renunciará a su curul en el Senado. “Mi invitación cordial: no desperdiciemos los impuestos de los colombianos haciendo campaña en este recinto”, concluyó el candidato avalado por el oficialista Pacto Histórico.
Minutos después tomó la palabra la senadora Valencia, del Centro Democrático, el partido fundado en 2013 por el expresidente de derechas Álvaro Uribe Vélez. La política caucana cuestionó que Cepeda pidiera no hacer “debates políticos” en el Congreso, y arremetió contra lo que considera una participación evidente del Gobierno en las elecciones. “Este Gobierno se gasta 12 billones de pesos en nómina de empleo militante, gente que no trabaja, pero vota por ellos”, cuestionó en medio de las celebraciones de sus copartidarios, que golpeaban las mesas en señal de apoyo al final de cada frase. “En plena ley de garantías, este Gobierno se ha gastado 2 billones de pesos en eventos y publicidad. Le hacen trampa a la Constitución política y a la ley y vienen a decir que aquí no se puede hablar de política”, dijo en referencia a una norma que busca blindar las campañas de la intervención del Ejecutivo. Valencia concluyó su intervención con una alusión directa a Cepeda: “Que vayan a los debates, sin papelitos en la mano, a ver si pueden contestar lo que está pasando en Colombia. A mí me gustaría que el papá de la paz total nos explique cómo este país tiene 40.000 homicidios, por qué el secuestro ha crecido en 100% y por qué cada 20 horas reclutan un niño”.
Además de Cepeda, Valencia y Quilcué, en el Senado también está otra candidata de izquierda, Clara López, quien anunció que tampoco renunciará a la curul. Además, otros congresistas que en los próximos meses alternarán su trabajo legislativo con la campaña presidencial. Del lado de Cepeda, está su jefe de debate, la senadora María José Pizarro, y del de Valencia está el senador liberal Miguel Ángel Pinto, que ocupa el mismo cargo.
La pelea, que finalizó con la intervención de Cepeda y otros senadores que salieron en su respaldo, es solo una señal, un abrebocas, de cómo serán las próximas plenarias a medida que se acerca la primera vuelta presidencial el próximo 31 de mayo. En estos últimos tres meses que quedan de legislatura hay muy pocos proyectos de ley importantes en trámite, así que es muy probable que la discusión se concentre en las elecciones. El Gobierno de Petro aspira solamente a revivir la hundida reforma a la salud a través de la votación de apelación en la plenaria del Senado y a aprobar la ley que regula la jurisdicción agraria, dos temas que también serán centrales en la campaña presidencial.
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