Ir al contenido
_
_
_
_

Un programa comunitario logra reducir más del 80% el matrimonio infantil en el norte de Nigeria

Un estudio publicado en la revista ‘Nature’ muestra que combinar educación, fomentar la comunicación entre las jóvenes y contar con el apoyo de los líderes locales redujo significamente el número de bodas entre adolescentes

Tres niñas esperan atención médica en el campamento de refugiados de Durumi, en Abuya, Nigeria.Majority World (Emmanuel Osodi/Majority World/Universal Images Group via Getty Images)

Un programa educativo y social implementado en el norte de Nigeria logró reducir en más de un 80% el matrimonio infantil en apenas dos años, según un estudio publicado este miércoles en la revista Nature. Pathways to Choice (Caminos hacia la elección) ofreció a adolescentes alternativas al matrimonio precoz mediante educación, talleres de empoderamiento y trabajo con líderes comunitarios entre 2018 y 2020 en 18 comunidades de los Estados de Borno, Kaduna y Kano, en una región donde cerca del 80% de las mujeres se casan antes de los 18 años.

El estudio comparó a 1.181 niñas que procedían de comunidades donde se aplicó el programa y de otras en las que no se implementó. Los resultados fueron contundentes: el 79% de las adolescentes que participaron en el programa no se casó durante el periodo estudiado, frente al 14% de las adolescentes del otro grupo.

La modificación del entorno social en el que se encuentran las menores es el principal objetivo del programa y la clave de su éxito, según los investigadores. En lugar de trabajar con unas pocas niñas, busca implicar a prácticamente todas las adolescentes de una comunidad, además de a líderes religiosos y familias. Este enfoque comunitario es clave para evitar que las niñas sufran presiones sociales por retrasar el matrimonio. Como señalan los investigadores, una intervención eficaz debe “crear una alternativa y, al mismo tiempo, minimizar posibles reacciones sociales negativas”.

Unos 12 millones de niñas contraen matrimonio cada año, lo que supone la boda de una menor cada tres segundos, de acuerdo con las estimaciones del Fondo de Población de Naciones Unidas (UNFPA), que calcula que 640 millones de niñas y mujeres vivas hoy en día se casaron durante la infancia. El matrimonio precoz tiene efectos negativos en la educación, la participación activa de las mujeres en la sociedad y también en su salud. Las niñas que dan a luz antes de los 15 años tienen cinco veces más probabilidades de morir durante el parto que las mujeres de entre 20 y 29 años. En el caso de las madres que tienen entre 15 y 19 años, la posibilidad de fallecer en el momento de dar a luz es el doble, subraya el estudio.

Una intervención eficaz debe “crear una alternativa y, al mismo tiempo, minimizar posibles reacciones sociales negativas”

La investigación publicada en Nature parte de una idea clave: el matrimonio infantil no responde a una única causa. Factores económicos, sociales y culturales se refuerzan mutuamente. “En muchos contextos, las niñas se casan jóvenes por la falta de alternativas viables; las limitaciones estructurales pueden hacer que el matrimonio sea la mejor opción disponible”, escriben los autores de la investigación, firmada por Isabelle Cohen (Universidad de Washington), Maryam Abubakar (Centre for Girls Education en Nigeria) y Daniel Perlman (Universidad de California en Berkeley).

La pobreza desempeña un papel importante. En un estudio realizado en 49 países por la extinta USAID, la agencia de cooperación de Estados Unidos, el matrimonio precoz era más común entre el 20% de los hogares más pobres. Además, hay ciertos sistemas tradicionales que pueden incentivar que las familias casen antes a sus hijas. El estudio cita “los precios de las novias”, que son los bienes transferidos a la familia de la novia a cambio del matrimonio y que suelen ser más altos para mujeres más jóvenes, y la dote, que son los bienes aportados por la mujer al matrimonio y que también son menores para novias de menor edad.

Un “gran impulso”

Frente a esta multiplicidad de factores, el programa se basa en la teoría del “big push” o “gran impulso”, que propone “que un esfuerzo coordinado y simultáneo en múltiples sectores de la economía catalizará el desarrollo económico más que la suma de pequeños empujones o intervenciones individuales”. Es decir, en lugar de actuar sobre un único factor, intenta modificar simultáneamente varios factores que alimentan el problema.

Pathways to Choice combina varias intervenciones al mismo tiempo: trabajo con líderes religiosos y comunitarios para fomentar la educación de las niñas, clubes de chicas con mentoras y espacios seguros de reunión, programas intensivos de alfabetización y matemáticas u apoyo para volver a la escuela o iniciar formación profesional.

El programa se dirigió a adolescentes de entre 11 y 16 años que estaban fuera del sistema escolar. Durante dos años, las participantes se reunían varias veces por semana en clubes donde recibían apoyo educativo, tutorías y formación en habilidades sociales. En el segundo año, las jóvenes eran animadas a volver a la escuela o iniciar formación profesional, con los costes cubiertos por el programa.

Los investigadores detectaron avances en aspectos como el apoyo social percibido, la confianza en sí mismas y la capacidad de las chicas para expresar sus decisiones

Uno de los efectos más visibles, según el estudio, fue el impacto en la educación. La investigacion encontró que el programa aumentó la asistencia escolar en 70 puntos porcentuales entre las participantes. A su vez, en los hogares donde participaban adolescentes en el programa, la escolarización de los hermanos menores también aumentó. En concreto, la probabilidad de que hermanas pequeñas estuvieran escolarizadas aumentó 32 puntos porcentuales, y la de los hermanos varones 21 puntos porcentuales.

Pero la educación no explica por sí sola los resultados. Los investigadores detectaron también mejoras en aspectos como el apoyo social percibido, la confianza en sí mismas y la capacidad de las chicas para expresar sus decisiones. Según los autores, estos cambios son importantes porque el matrimonio infantil está profundamente ligado a las normas sociales y a las expectativas colectivas.

El programa Pathways to Choice es más intensivo y costoso que muchas intervenciones previas, según señalan los autores. Sin embargo, el análisis del estudio concluye que los beneficios compensan la inversión: por cada 1.000 dólares (860 euros) invertidos, el valor social generado asciende a unos 1.627 dólares (1.400 euros).

Aunque los investigadores advierten de que sus resultados reflejan principalmente efectos a corto plazo, consideran que el experimento ofrece una prueba importante de que es posible modificar normas sociales profundamente arraigadas. “Nuestros resultados demuestran que un ‘gran impulso’ puede alterar significativamente comportamientos normativos arraigados en torno al matrimonio infantil”, concluyen.

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo

¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?

Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.

¿Por qué estás viendo esto?

Flecha

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a Papallones desde un dispositivo a la vez.

Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en Papallones.

¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.

En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.

Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.

Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos

Archivado En

_
Recomendaciones Papallones
Recomendaciones Papallones
Recomendaciones Papallones
_
_