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Tartitas de hojaldre del revés: la técnica fácil para recetas dulces y saladas

Cuando el relleno se coloca abajo y la masa encima, esta queda más crujiente y el proceso es más sencillo. Estos son algunos trucos para que todo salga bien, más una versión con manzana y otra con chorizo

Dulces o saladas, lo que prefierasMiriam García Martínez

El pasado 2025 triunfó en redes gracias a TikTok una técnica que te permite convertir en graciosas tartitas de hojaldre casi cualquier cosa, dulce y salada por igual. Se trata de los hojaldres del revés, que se hornean con el ingrediente de relleno debajo de la plancha de hojaldre que los tapa amorosamente, fórmula que ha convencido a muchos por ser una idea sencilla y vistosa a más no poder, y apta para cualquier tipo de experiencia en la cocina. Porque, al parecer, poner el relleno encima del hojaldre a algunos les parece el colmo de la complicación.

En este caso, no todos los influencers defienden cosas peregrinas, sino que alguno aporta puntos positivos de esta técnica más allá de la comodidad. Cuando tienes un relleno que exuda humedad en la cocción, como es el caso de la fruta en las tartas dulces o de hortalizas como el calabacín en las tartas saladas, consigues que el hojaldre no se humedezca y quede más crujiente, como ocurre con la famosa tarta tatin. En esto tiene razón, la criatura, y así hay que reconocerlo.

La técnica general es sencilla cual mecanismo de un chupete: forras con papel de horno una bandeja de ídem; colocas porcioncillas de tu relleno favorito algo separadas entre sí (lo habitual es colocar cuatro porciones en una bandeja de tamaño horno convencional, con algo de miel entre relleno y papel si la tarta es dulce, algo de aceite si la tarta es salada).

Cortas una plancha de hojaldre rectangular –aquí hicimos una cata a ciegas para encontrar el mejor del mercado– en cuatro porciones y tapas los rellenos con ellas, aplastando los bordes con un tenedor como si se tratara de empanadillas. Pintas el hojaldre con huevo para que se dore. Cueces los hojaldritos a 190-200 °C hasta que estén dorados, unos 20-25 minutos; dejas enfriar un poco, les das la vuelta ¡et voilà! Ya tienes un entrante/picoteo/tentempié/postre para impresionar a propios y extraños.

El concepto admite multitud de variantes y la red está repleta de ideas de ingredientes. Entre los salados tienes cebolla en rodajitas con queso manchego tierno, panceta ahumada en lonchas con queso crema y miel, tomate fresco en rodajas con trozos de feta, espárragos trigueros o alcachofas con jamón y un largo etcétera. En cuanto a las tartas dulces, por ejemplo un ejemplo, como dice Manolito Gafotas, manzana en gajitos con miel, plátano en rodajas o cortado por la mitad a lo largo con crema de chocolate, una rodaja de piña con azúcar moreno, peras con nueces y lo que se te ocurra golosonamente hablando.

Soy especialmente forofa de las combinaciones de dulce y salado, como el queso brie con moras o las peras en rodajas con parmesano, incluso se puede emular la polémica pizza con piña en un hojaldre, con jamón, piña y queso… ñam.

¿Qué hay que tener en cuenta a la hora de inventar tartitas de hojaldre del revés? Cuando se trata de rellenos que contienen mucha agua, el caso de ciertas hortalizas como el calabacín y la berenjena, conviene cocinarlos previamente, al menos de forma parcial, y preparar los hojaldres con ellos ya semihechos, para que no empapen los bordes. Y ojo, puede ser necesario igualmente precocinar un ingrediente justo por la razón opuesta, es decir, no porque suelte mucha agua, sino porque sea tan duro que no se cocine por completo en un tiempo relativamente corto de horneado como son 20-30 minutos, lo que necesita una pieza pequeña de hojaldre. Las zanahorias, sin ir más lejos, son un ejemplo evidente de ingrediente salado que os aconsejamos cocinar antes de arroparlo en el hojaldre para que no quede excesivamente duro.

A continuación, os ofrecemos dos recetillas, una salada y otra dulce, para que entrenéis y podáis luego dar rienda suelta a vuestra imaginación e ingenio en la cocina. Ya veréis como podéis.

Hojaldres de chorizo, mozzarella y tomate

Dificultad: Escasísima, al alcance de cualquiera. Verdad verdadera

Ingredientes

Para 4 personas

  • 1 plancha de hojaldre rectangular (mejor con mantequilla)
  • Un poco de aceite de oliva
  • 2-4 chorizos picantes (según tamaño) para guisar, en rodajas finitas
  • 50 g de mozzarella rallada o en trocitos
  • 1 huevo para pintar

Instrucciones

1.

Forrar una bandeja de horno con una hoja de papel de hornear. Poner el horno a calentar a 190 °C.

2.

Dividir visualmente el papel de horno en cuatro partes y untar en el centro de cada sector un poco de aceite de oliva. Colocar dos-tres filas de rodajitas de chorizo en el centro de cada parte, solapadas entre sí.

3.

Espolvorear la mozzarella rallada o poner la mozzarella en trozos.

4.

Cortar el hojaldre en cuatro placas rectangulares de igual calibre, capaces de cubrir el relleno con un margen alrededor y de un tamaño tal que no queden muy juntas en la bandeja.

5.

Colocarlas encima del chorizo y los condimentos, apretando los bordes contra el papel con un tenedor o con los dedos, igual que se sellan las empanadillas.

6.

Batir el huevo y pintar el hojaldre.

7.

Cocer las tartitas en el tercio inferior del horno 20-25 minutos, hasta que el hojaldre haya subido y se haya dorado.

8.

Sacar la bandeja y dejar enfriar un par de minutos antes de darles la vuelta con cuidado y ayudándose con una espátula, para garantizar que no queda relleno pegado al papel. 

Hojaldres de manzana, miel y vainilla

Dificultad: Igual que los hojaldres de chorizo

Ingredientes

Para 4 personas

  • 1 plancha de hojaldre rectangular (mejor con mantequilla)
  • 1 manzana hermosa, cortada en medias rodajas, sin pelar
  • Zumo de medio limón
  • ½ cucharadita de pasta de vainilla o aroma de vainilla
  • 2 cucharadas de miel
  • 1 huevo para pintar

Instrucciones

1.

Forrar una bandeja de horno con una hoja de papel de hornear. Poner el horno a calentar a 200 °C.

2.

Cortar la manzana en medias rodajas y ponerlas en un bol con el zumo del limón; remover para que se impregnen del zumo. Agregar la vainilla y remover de nuevo.

3.

Dividir visualmente el papel de horno en cuatro partes y untar el lugar donde irá la manzana con media cucharada de miel; colocar encima de la miel una fila de medias rodajas de manzana, solapadas entre sí como se ve en las tartitas cocidas.

4.

Cortar el hojaldre en cuatro placas rectangulares de igual calibre, capaces de cubrir el relleno con un margen alrededor y de un tamaño tal que no queden muy juntas en la bandeja.

5.

Colocarlas encima de la manzana, apretando los bordes contra el papel con un tenedor o con los dedos, igual que se sellan las empanadillas.

6.

Batir el huevo y pintar el hojaldre.

7.

Cocer las tartitas en el tercio inferior del horno 20-25 minutos, hasta que el hojaldre haya subido y se haya dorado.

8.

Sacar la bandeja y dejar enfriar un par de minutos antes de darles la vuelta con cuidado y ayudándose con una espátula, para garantizar que no queda relleno pegado al papel.

Si tienes dudas o quejas sobre nuestras recetas, escríbenos a [email protected]. También puedes seguir a El Comidista en Youtube.

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