Cuando el avión empieza a moverse
El sorteo de la Champions pone a Madrid, Barça y Atlético ante tres ante grandes desafíos


Alexander Sorloth se comió al Brujas con una actuación memorable que despejó el camino del Atlético hacia los octavos de la Champions. Pocas veces se ven actuaciones de ese nivel, donde lo espectacular y lo relevante agigantan a un jugador. Agigantar viene de gigante. Con ese físico devastador, Sorloth convertía en intimidante cada pelota que tocaba y no descansó hasta lograr poner al Atlético a salvo de esos giros de guion que últimamente persiguen al equipo.
En el Madrid, fue Vinicius quien se apoderó de la eliminatoria futbolística, social y literariamente. Con golazos a la ida y a la vuelta, levantando la bandera contra el racismo y provocando una guerra de versiones entre las dos instituciones. A Vinicius no le asustan los focos. Sin la presencia intimidante de Mbappé y perseguido por los pitos (del Benfica) cada vez que tocaba el balón, fue consciente en todo momento de su responsabilidad: ganar el partido. Tan seguro de que marcaría que tenía estudiado hasta su perreo con el banderín del córner para emularse a sí mismo. Es bravo Vinicius.
Atlético y Real Madrid se sacaron de encima dos fardos pesados. Los dos clubes se unen al Barça para defender el prestigio de la Liga en la Champions. Sorloth, Vinicius, Lamine… Grandes argumentos individuales para los desafíos que vienen, pero colectivamente no les alcanzará con lo mostrado hasta ahora. Merecieron seguir adelante, pero en el camino tuvieron sobresaltos que reflejaron una irregularidad que, en esta nueva fase, la competición no perdona.
La temporada pasada, el Barça se mostró como un equipo arriesgado y atractivo que hasta perdía con heroísmo. En semifinales, el Inter necesitó siete goles para eliminarlo. Presionaba y atacaba en manada y aunque la fragilidad defensiva preocupaba, parecía un problema menor para el conjunto de virtudes que mostraba el equipo. Los rivales lo descifraron. Pero lo más grave es que, un año después, los problemas no se solucionaron. Las virtudes se han debilitado y su fútbol no emociona en la misma medida. Falta contundencia atrás, falta intensidad en la presión y falta inspiración arriba. Cuestión de centímetros. Llega el Newcastle para empezar con los platos fuertes y, en estos momentos decisivos, tiene que manifestar esas virtudes potenciales.
El Madrid mereció seguir adelante haciendo lo suficiente. Pero a partir de ahora lo suficiente no va a alcanzar porque llega el City con su examen anual. La plaga de lesionados ha devastado al equipo, que va parcheando las alineaciones y sobreviviendo. Con la defensa en la enfermería y un medio del campo en donde Bellingham no acaba de alcanzar su mejor nivel, al equipo le cuesta encontrar regularidad en su juego. Recuperar recursos, elevar el nivel y confiar en el carácter histórico son las materias pendientes. Tiene una capacidad de fuego incomparable arriba. Mbappé se hizo cargo del principio de temporada y ahora Vinicius tomó la alternativa. Si los dos juegan en plenitud son imparables. La sintonía de dos cracks de esa dimensión te ayuda a ganar partidos que no mereces ganar. Nada menos.
En cuanto al Atlético, es el que me genera más esperanza. El Tottenham es una prueba a su alcance. Tiene una plantilla muy dotada que solo alcanzó su pleno rendimiento en ocasiones contadas y en condición de local. Un mal comienzo de temporada, algún jugador por debajo de su nivel, otros con dificultades de adaptación… Cuando todos entren en escena con su mejor versión, el crecimiento será exponencial, como ya demostró nada menos que contra el Real Madrid y el Barcelona.
El sorteo pone a los tres ante grandes desafíos. Llega la hora de la verdad. “¿Quién no cree en Dios cuando se menea el avión?”, canta Leiva mientras escribo.
Tu suscripción se está usando en otro dispositivo
¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?
Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.
FlechaTu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a Papallones desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en Papallones.
¿Tienes una suscripción de empresa? Accede para contratar más cuentas.
En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes




























































