Una sacudida necesaria
La nueva llamada para unir a la izquierda española es positiva pero está aún lejos de ser un proyecto político viable


Cuatro partidos representativos de la izquierda española que no se identifica con el PSOE escenificaron ayer en el Círculo de Bellas Artes de Madrid una propuesta de unidad electoral que, todavía sin nombre, programa o liderazgo claros, aspira a maximizar el impacto electoral de los votos en este espacio político. El mitin conjunto de Movimiento Sumar, Izquierda Unida, Comunes y Más Madrid se presentó bajo el lema “Un paso al frente” y reclamó la unidad de las fuerzas de izquierda para contrarrestar una mayoría de PP y Vox que las encuestas dan por segura.
En la presentación no estuvo la vicepresidenta Yolanda Díaz, la persona en torno a la cual se articuló el último proyecto de unificación electoral de la izquierda en 2023 bajo la marca Sumar, que comparten los cuatro convocantes. Los partidos de ese paraguas electoral, que logró 31 diputados, parecen resignados al hecho de que el carisma de Díaz está agotado para liderar un nuevo proyecto, aunque ella quiso dejar claro que su identificación con el mismo es completa.
Esto abre la primera incógnita sobre el futuro de lo que por ahora es una reconfiguración de Sumar, pero que ambiciona atraer a más partidos. Los simpatizantes escucharon ayer a Lara Hernández (Sumar), Antonio Maíllo (Izquierda Unida), la ministra Mónica García y Rita Maestre (Más Madrid) o el ministro Ernest Urtasun (Comunes) transmitir urgencia y entusiasmo. Ninguno está en estos momentos en posición de reclamar el cartel electoral. Los partidos insisten en que esa no es la prioridad, pero llegado el momento de pedir el voto será muy difícil movilizar sin un liderazgo claro como lo tienen los demás partidos.
El acto se producía apenas tres días después de que Gabriel Rufián, diputado de ERC y uno de los políticos progresistas más populares de España, escenificara una charla con público junto al diputado de Más Madrid Emilio Delgado. Este acto informal y el de este sábado, preparado durante meses, han venido a mostrar que existe una demanda de renovación en la izquierda española y que esta se combina con una sensación de urgencia ante el ascenso de la ultraderecha que interpela no solo al espacio tradicional a la izquierda del PSOE, sino también a la izquierda nacionalista.
Rufián habló en términos dramáticos sobre el ascenso de Vox y no engañó a nadie sobre lo que hace falta para una candidatura unitaria o, al menos, coordinada, que compita provincia a provincia. Todos deben ceder en liderazgo y en programa. Todos deben ceder en poder orgánico. Es una propuesta realista, pero se encontrará con la legítima resistencia de partidos que consideran su propuesta como la mejor para su provincia, para su comunidad autónoma o para toda España, y tienen derecho a pedir el voto para ella. Podemos, principal referente de la izquierda para parte de esos votantes, ya ha dicho que no piensa participar de algo así.
Como reconocieron ayer los propios convocantes, la ingeniería electoral no es por sí misma un proyecto político. Varias proyecciones realizadas por este periódico indican que, con las encuestas actuales, no hay alianza de izquierdas posible que pudiera contrarrestar una mayoría absoluta de PP y Vox, ni siquiera si todos decidieran apoyar al PSOE. Es decir, no es una cuestión de repartir mejor los votos, sino de conseguir más votos. Dejar atrás la ensalada de siglas actual en la izquierda, como pareció prometer el acto de este sábado, sería por sí misma una señal ilusionante para arrancar ese camino de crecimiento electoral, pero no sustituye a un programa coherente y claro sobre la política que se quiere hacer.
Los votantes han premiado siempre, a izquierda y derecha, los proyectos de unidad de espacios ideológicos comunes. El PP es buena muestra de ello. En el acto de ayer, Mónica García reconoció la “caricatura” que suele hacerse de una izquierda a la que se percibe en permanente reconfiguración de siglas y proyectos. Pero, como han demostrado otros antes, la capacidad de reinvención para adaptarse a nuevos retos políticos no es una debilidad, sino una fortaleza. Bienvenida, por tanto, la sacudida de la izquierda de esta semana para iniciar esa renovación necesaria.
Tu suscripción se está usando en otro dispositivo
¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?
Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.
FlechaTu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a Papallones desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en Papallones.
¿Tienes una suscripción de empresa? Accede para contratar más cuentas.
En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes




























































