Nuevos documentos señalan que Starmer supo del “riesgo reputacional” que suponía la relación de Mandelson con Epstein
El veterano político laborista exigió una indemnización de más de 600.000 euros cuando fue cesado como embajador en Washington

La niebla de la guerra en Irán ha tenido el efecto colateral, ventajoso para Keir Starmer, de camuflar cualquier otro asunto, por escandaloso que sea. El Gobierno del Reino Unido ha publicado este miércoles la primera tanda de documentos relacionados con el nombramiento del veterano político laborista, Peter Mandelson, como embajador en Washington. Y de su cese fulminante, cuando empezaron a surgir nuevas revelaciones respecto a su polémica relación con el multimillonario pederasta estadounidense, Jeffrey Epstein. Starmer se vio obligado a sacar a la luz toda esta documentación, después que sus propios diputados laboristas amenazaran con una rebelión interna, alarmados ante la falta de juicio demostrada por el primer ministro al realizar ese nombramiento.
Los primeros memorandos internos que ha sacado a la luz la Comisión de Seguridad e Inteligencia del Parlamento, encargada de filtrar el material para evitar injerencias con las investigaciones en curso, han confirmado que Starmer fue advertido del “riesgo reputacional general” que conllevaba el nombramiento del exministro Mandelson.
El informe de investigación previa o diligencia debida (due diligence) sobre el político, que llevó a cabo la Secretaría de Gabinete del primer ministro el 4 de diciembre de 2024, ya se hacía eco de una auditoría personal llevada a cabo por la consultora JP Morgan en la que se señalaba que Mandelson y Epstein mantuvieron una intensa relación en los años posteriores a que el financiero estadounidense cumpliera pena de prisión, en 2008, por acoso sexual a una menor. El entonces ministro laborista siguió en pleno contacto con Epstein, e incluso llegó a utilizar su apartamento neoyorquino en julio de 2019, cuando Epstein aún seguía entre rejas.
Starmer, que ha acogido en su equipo a varios miembros del exitoso Gobierno laborista de Tony Blair, nombró consejero de Seguridad Nacional a Jonathan Powell, el hombre que forjó en gran medida los Acuerdos de Viernes Santo que llevaron la paz a Irlanda del Norte.
Es precisamente Powell, según revelan los documentos hechos públicos este miércoles, quien más sorpresa expresa ante las prisas con que Downing Street quiere nombrar embajador en Washington a un personaje tan polémico. Interrogado por el Abogado General (el principal asesor legal del primer ministro), Mike Ostheimer, el 12 de septiembre de 2025, un día después del cese fulminante de Mandelson como representante oficial ante la Administración de Donald Trump, Powell muestra su asombro ante un nombramiento que se había “acelerado de manera extraña”. Relata además sus reservas respecto a la reputación y el carácter del veterano político laborista al jefe de Gabinete, Morgan MacSweeney, quien le dice que ya se habían tenido en cuenta y solucionado.
Así pues, no solamente Starmer fue advertido de los problemas que planteaba Mandelson, sino que personas de su entorno, como Powell, también veían con recelo cómo se había precipitado el nombramiento. Y todo por impulso de MacSweeney, a quien el nuevo embajador había tutelado y arropado durante su fulgurante carrera política, y le había aconsejado cómo desenvolverse en los complicados laberintos del poder en Londres.
MacSweeney ha sido una de las primeras víctimas de este escándalo. Starmer se vio forzado a prescindir de él porque el clamor dentro del Partido Laborista, reclamando un chivo expiatorio que pagara por todo el desprestigio acumulado, apuntó directamente contra el fiel asesor del primer ministro.
El afán de dinero de Mandelson
Mandelson abandonó precipitadamente la embajada de Washington al revelarse, en la nueva hornada de documentos hecha pública por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, que el político laborista, cuando todavía era miembro del Gobierno de Gordon Brown, pasó información económica confidencial a su amigo Epstein. De hecho, la policía ha abierto una investigación sobre aquellos manejos, y durante varios días sometió al exministro a libertad bajo fianza, después de haberlo arrestado en su propio domicilio y de haberlo interrogado en comisaría.
Los nuevos documentos hechos públicos este miércoles por Downing Street revelan cómo Mandelson quiso reclamar una indemnización multimillonaria después de su cese como embajador. Exigía el sueldo íntegro del periodo estipulado en el contrato, de cuatro años, que suponía más de 600.000 euros. Reclamaba a su interlocutor en el Ministerio de Exteriores, durante la negociación del despido, “dignidad máxima y mínima intrusión de los medios de comunicación” a su regreso al Reino Unido.
Al final, la compensación fue de unos 87.000 euros. Y aun así, han sido varios los miembros de los partidos de la oposición que han acribillado en el Parlamento a Darren Jones, el secretario de Gabinete de Starmer, por pagar esa suma a Mandelson. “Si hubiera sido por el Gobierno”, ha reconocido Jones, “no se la habría pagado ni una libra”, después de admitir públicamente que Downing Street se quedó muy corto a la hora de comprobar los antecedentes del veterano político.
La primera remesa de documentos publicada por Downing Street ha incluido material con carga de profundidad, porque establece negro sobre blanco que Starmer siguió adelante con el nombramiento de Mandelson a pesar de las advertencias. Pero queda mucho por saberse. La Policía Metropolitana reclamó con éxito que no se hicieran públicos los datos que pudieran afectar a la investigación en curso, así que material relevante, como el interrogatorio llevado a cabo por el Gobierno al político y las respuestas de éste aún no se conocen, ni tampoco la información confidencial a la que pudo tener acceso Mandelson durante su breve regreso a los aledaños del poder.
La situación de debilidad actual de Starmer, con todos los ojos de su partido puestos en las cruciales elecciones autonómicas y municipales del 7 de mayo, para las que los sondeos vaticinan un batacazo del Partido Laborista, hace que el ‘caso Mandelson’ y sus capítulos por llegar sea una espada de Damocles permanente sobre la cabeza del primer ministro británico.
Tu suscripción se está usando en otro dispositivo
¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?
Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.
FlechaTu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a Papallones desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en Papallones.
¿Tienes una suscripción de empresa? Accede para contratar más cuentas.
En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes




























































