Qué se sabía del 23-F y qué han desvelado los papeles desclasificados sobre el golpe de Estado
Según historiadores y expertos, no hay grandes revelaciones, pero sí base documental para profundizar en la reconstrucción de los hechos
La desclasificación el pasado 25 de febrero de los documentos sobre el 23-F que el Gobierno español mantenía bajo secreto ha sacado a la luz 166 documentos compuestos por un total de 919 páginas. Proceden de tres Ministerios: Defensa, Exteriores e Interior. Muchos eran conocidos ya, otros aportan nueva base documental para confirmar lo sabido y algunos matizan episodios clave o descubren aspectos desconocidos de ese día y del período posterior. Esto es lo que se sabía sobre distintos aspectos del golpe y lo que la desclasificación ha desvelado.
El informe sobre operaciones en marcha
Lo que se sabía
Existía un informe denominado “Operaciones en marcha” que enumeraba las maniobras desestabilizadoras activas en contra del orden constitucional. El documento, atribuido inicialmente al Cesid, no se había hecho público. En su libro Anatomía de un instante, Javier Cercas asegura que su autor no era miembro del Cesid, sino el entonces jefe de prensa del Ministerio de Defensa.
Lo que se ha desvelado

Un documento manuscrito sin autoría titulado “Panorámica de operaciones en marcha”, de noviembre de 1980, detallaba tres planes de intervención (civiles, militares y mixtas cívico-militares). Se había podido leer en 23F. La pieza que falta del militar golpista Ricardo Pardo Zancada. Ahora está a disposición la versión completa. De entre las tres operaciones descritas, la menos sofisticada y con los dirigentes de más bajo rango fue la que acabó ejecutándose (calificada como de “expontáneos” [sic] en el manuscrito). También era la que se consideraba más viable al apuntarse “serios temores de que el hecho pueda ejecutarse y que triunfe”. El análisis sitúa a uno de los padres de la Constitución, Manuel Fraga, en dos de los tres escenarios golpistas de tinte militar. En una de las alusiones directas se señala que “1 político (Fraga)” había logrado convocar “a varios generales” en la “costa levantina”. En otra se señala que “el Rey operaría constitucionalmente” y, “al no haber cobertura política de partido, Fraga estaría intentando ser el líder civil”.

Antonio Tejero

Manuel Fraga

El papel del Rey
Lo que se sabía
El Rey Juan Carlos, preceptor y amigo íntimo del general golpista Alfonso Armada, se reunió con él antes del 23-F. Se había extendido la creencia de que el monarca ya no confiaba en Adolfo Suárez y que podría ver con buenos ojos la formación de un Gobierno de concentración presidido por un militar. Esa operación quedó abortada con la dimisión de Suárez: la solución Armada dejaba de ser una opción para Juan Carlos. Pero Armada no desactivó el golpe para ser presidente. El relato oficial ha establecido que el golpe fracasó tras el mensaje televisado de don Juan Carlos a la 1.12 del 24 de febrero.
Lo que se ha desvelado
Según la cronología detallada de las llamadas de esa noche en el palacio de la Zarzuela recogida en un informe sin atribución del CESID, don Juan Carlos le dijo al teniente general Jaime Milans del Bosch (condenado a 30 años por participar en el golpe) a la 1.20: “Juro que ni abdicaré la Corona, ni abandonaré España. Quien se subleve está dispuesto a provocar y será responsable de ello, una nueva guerra civil”.
También se recoge una llamada del general Armada al Rey para incorporarse a La Zarzuela. Según el documento, Juan Carlos I le dijo que no fuera. Entre las 20.00 y las 21.00, el rey mantiene una conversación “muy tensa” con Armada. A las 22.35, envía una comunicación a todos los capitanes generales instando a la defensa del orden constitucional.
La situación en TVE
Lo que se sabía
La decisión de emitir en TVE un mensaje “para clarificar y hacer llegar a todo el país la postura” del Rey se toma a las 19.30. A las 20.00, en la Zarzuela comprueban que la televisión pública está “vigilada y ocupada” por un destacamento de caballería de la Brunete dirigida por el capitán Merlo, que asegura que solo responde a las órdenes de su coronel.
Lo que se ha desvelado
Dichas órdenes, según otros documentos desclasificados, consisten en “disparar a dar”. Entre las grabaciones destaca la de un militar que cuenta a su interlocutor cómo su capitán le movilizó el 23-F. Durante la charla, el soldado detalla las órdenes que recibió y cómo le llegaron a indicar que, si se daba el caso, “disparara a matar”. “Pues tocaron alarma y preparar todo, petates, la virgen, como para marcharse [...] Venga a Televisión y órdenes de no hablar con nadie; el primer tiro al aire y el segundo a dar, con los cargadores metidos y ni seguro ni nada”.

Las llamadas desde el Congreso al exterior
Lo que se sabía
Hasta la desclasificación de los documentos, solo habían trascendido llamadas recibidas en casa de implicados en el golpe porque su teléfono estaba intervenido. Algunas, procedentes del Congreso, ya eran conocidas. Entre ellas, en 2021 este periódico publicó la que Tejero mantuvo con el que sería el único civil condenado por el 23-F, el ultraderechista Juan García Carrés. Tejero le explica que el “plan de gobierno” del general Armada le parece “una chapuza” y Carrés le da ánimos. También son conversaciones utilizadas por Carlos Fonseca en 23-F: la farsa.
Lo que se ha desvelado
Las nuevas llamadas que se han desvelado desde el interior de la Cámara Baja son también las que se conocen por la intervención del teléfono particular de Tejero y de García Carrés. Así se han podido leer las transcripciones de cintas grabadas con las conversaciones de la esposa de Antonio Tejero, Carmen Díez Pereira, con otras personas. En ellas, Carmen se refiere numerosas veces a su marido como “tonto” o “desgraciao”.

Carmen Díez
EE UU, de entrada, no se posicionó
Lo que se sabía
“Hay rumores entre los oficiales de un posible golpe, aunque no los considera una amenaza real”. Así lo transmitió el embajador de EE UU, Terence Todman, a Washington, en noviembre de 1980, transcribiendo unas palabras del Rey. A la vez, el general Armada comentó en su día que el golpe podía tener el apoyo del candidato a la presidencia Ronald Reagan, que ganó las elecciones el 4 de noviembre de 1980.
Lo que se ha desvelado
Entre los papeles desclasificados hay documentación relacionada con la posición que adoptó Estados Unidos. “Es un asunto interno”, esa fue la primera declaración del Secretario de Estado. Ese posicionamiento llegó a Antonio Tejero. Las consecuencias diplomáticas de ese error fueron analizadas por Misael Arturo López Zapico en una investigación publicada en la revista de historia Ayer. Semanas después del golpe, The New York Times informó de que Felipe González aseguraba que la posición inicial de Estados Unidos “había sido inexplicable en términos democráticos”, como consta en otro documento desclasificado.

Terence A. Todman

La participación del Cesid en el golpe
Lo que se sabía
El proceso que enjuició el golpe de Estado solo encausó a dos miembros del Cesid (precursor del actual servicio secreto CNI): el comandante José Luis Cortina, jefe de la AOME, la unidad de operaciones especiales del centro, y el capitán Vicente Gómez Iglesias, subordinado de Cortina. Solo fue condenado Gómez Iglesias. Cortina resultó absuelto.
Lo que se ha desvelado
Seis agentes del Cesid participaron activamente en los hechos del 23 de febrero. Según un documento desclasificado, estas seis personas, o bien conocían los hechos con anterioridad, o bien planificaron un apoyo operativo para llevarlo a efecto y posteriormente trataron de encubrir su participación activando una operación que justificara sus movimientos del día 23. De todos los agentes citados, solo el capitán Gómez Iglesias fue condenado a seis años de cárcel por su implicación en el 23-F.

José Luis Cortina
El rey, culpable del fracaso del golpe según los golpistas
Lo que se sabía
“Era la primera vez que me enfrentaba a ellos y me temblaban las piernas”. Así rememora Juan Carlos de Borbón en su reciente libro las emociones que sintió en el acto de celebración del vigésimo aniversario de graduación de su promoción en la Academia Militar de Zaragoza. Era el 28 de febrero, cuatro días después del golpe. “Tocaba reconstruir unas relaciones sanas entre el poder militar y el poder civil”.
Lo que se clarifica

Los golpistas identificaron uno de los factores que provocó el fracaso del 23-F: “dejar al Borbón libre y tratar con él como si fuese un caballero”, como puede leerse en uno de los documentos desclasificados. Por ese motivo, durante el juicio a los golpistas, el servicio de inteligencia incrustó a diversos agentes en las vistas para monitorizar qué se decía sobre Juan Carlos y se susurraba en los corrillos del entorno de los golpistas. Esos comentarios son parte de las notas elaboradas entonces por el Cesid y que han sido desclasificadas.
La democratización de las fuerzas armadas
Lo que se sabía
Una de las claves de bóveda de la Transición como período histórico fueron las dificultades de democratización de las fuerzas armadas. La tentación golpista dentro del ejército había condicionado la España moderna y la opinión general ha venido considerando que el principio del fin de esa pulsión fue el fracaso del 23-F.
Lo que se ha desvelado
Diez meses después del golpe, el Rey se reunió con Leopoldo Calvo Sotelo (presidente del gobierno), Alberto Oliart (ministro de Defensa) y la Junta de Jefes del Estado Mayor por la situación “delicada” de las Fuerzas Armadas. La posición del monarca, preocupado por la incomodidad de los militares ante lo publicado por parte de la prensa, quedó fijada en el guion de la reunión que Sabino Fernández Campo (secretario general de la Casa de S.M. El Rey) envió a Emilio Alonso Manglano (director del Cesid). En sus memorias, Oliart escribió esta frase: “tras la entrada de Manglano en el Cesid, dejé de tener golpes de Estado sobre la mesa a diario”.

Sabino Fernández Campo

Emilio Alonso Manglano
