Ir al contenido
_
_
_
_
LA IMAGEN
Columna

Una forma de resistencia

Esta foto no es el final de una historia miles de veces repetida, sino una interrupción en la nuestra

Liam Ramos, de cinco años, detenido por agentes de ICE en Columbia Heights, Minnesota, en una imagen tomada por un empleado del colegio público donde estudia. Columbia Heights Public Schools

Previo a convertirse en símbolo de la barbarie, este pequeño constituía únicamente un organismo reflexivo, un individuo con sentimientos. Poseía una altura definida, una masa, un calor corporal, ciertos anhelos. La imagen, en este punto, representa ya un relato acerca de la perversidad, aunque lo sucedido inicialmente resultó violentamente material, despiadadamente verídico, tal como un impacto de helada o calentura. Lo que más perturba no reside únicamente en la agresividad del momento, sino en la forma en que el menor aparenta comprender cómo actuar en tal situación. No derrama lágrimas, no ofrece oposición, no observa el objetivo. Se halla enfocado en su rol, cual si fuera un arrestado experto, un capturado de ficción. Ha comprendido que, ante determinados escenarios vitales, si resulta útil fingir el fallecimiento, uno simplemente lo hace. No se trata de docilidad, sino de una estrategia para subsistir. La anatomía del infante, ante un engranaje colosal cuya enorme mano descansa sobre su morral, ensaya un comportamiento asimilado para evitar quebrarse. Entrelazar los dedos, quedarse inmóvil, fijar la vista adelante. Una forma de expresar sin emplear vocablos:

—No me pegues.

La imagen captura ese instante en que Liam Ramos, que se convertiría en emblema de la brutalidad de Trump y su entorno, representa meramente a un individuo lidiando con su fragilidad lo mejor posible. Después aparecerán los encabezados, el enfado y la compasión. No obstante, previamente solo existió un pequeño manejando su temor personal con una integridad no buscada. Este retrato no constituye el desenlace de un relato reiterado infinitamente, sino un paréntesis en el nuestro. Nos frena. Nos perturba. Nos reclama un respiro. Y en una realidad que consume las capturas con indiferencia, un alto representa ya un modo de oposición.

Tu membresía se está empleando en un dispositivo diferente.

¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?

Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.

¿Por qué estás viendo esto?

Flecha

Su sesión permanece abierta en otro dispositivo y únicamente se autoriza el acceso a Papallones desde un solo terminal a la vez.

Si pretendes compartir tu cuenta, modifica tu suscripción a la opción Premium para sumar a un usuario adicional. Cada persona entrará con su dirección de correo propia, lo que os facilitará adaptar vuestra navegación en Papallones.

¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.

Si desconoces quién está utilizando tu cuenta, te sugerimos que modifiques tu clave aquí.

Si eliges seguir compartiendo tu suscripción, este aviso se verá en tu equipo y en el de la otra persona que utilice tu perfil de manera permanente, perjudicando tu experiencia de lectura. Tienes la opción de consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.

Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos

Archivado En

_

Últimas noticias

Recomendaciones Papallones
Recomendaciones Papallones
Recomendaciones Papallones
_
_