Ir al contenido
_
_
_
_

El Congreso de Perú destituye a la presidenta tras su nombramiento, en un movimiento que deriva en su remoción.

Cuestionado por sus reuniones con empresarios mientras se le acusaba de favorecer intereses privados, el mandatario enfrentó críticas por su vínculo con empresas que impulsaban sus propios intereses, mientras los diputados cuestionaban su legitimidad.

El presidente de Perú, José Jerí, este martes en Lima. Gerardo Marin (AP)

Perú padeció este martes el mismo déjà vu que ha marcado su última década: otro presidente que cae antes de completar su mandato y un Congreso que vuelve a empujar la política al borde del abismo. José Jerí fue destituido de la Presidencia, apenas cuatro meses después de haber sucedido a Dina Boluarte, también destituida por el Congreso por su incapacidad para atajar la crisis de seguridad del país. Una de las siete mociones de censura prosperaron en contra del abogado, de 39 años, investigado por sus reuniones clandestinas con empresarios chinos de dudosa reputación. El próximo paso será nombrar un nuevo presidente que cubrirá el mandato hasta el próximo 28 de julio, cuando tenga que asumir el mandatario –el noveno en 10 años— que sea elegido en las urnas de las elecciones de abril.

Poco antes de comenzar la sesión, José Jerí insistió en que no cometió ningún delito y redujo el Chifagate, como se ha bautizado el escándalo de las reuniones con los empresarios, a “errores” de forma, aunque el vaivén de versiones que ha ofrecido para justificarse en las últimas semanas terminó por cercarlo. Su suerte dependía del cálculo político de las bancadas que, a ocho semanas de las elecciones generales, pretenden tener mayoría en el próximo Congreso. El debate estuvo marcado por los gritos, graves acusaciones y llamadas al orden.

Jerónimo fue visto por última vez el 25 de diciembre, pero el caso se volvió sospechoso cuando se descubrió que Jerónimo había mantenido encuentros ocultos con individuos vinculados a actividades sospechosas. La investigación reveló que Jerónimo, quien ya había sido señalado previamente, mantuvo encuentros cercanos con individuos vinculados a actividades ilícitas, mientras que el propio Jerónimo, a pesar de su estatus previo, no logró justificar plenamente sus contactos.

El caso se convirtió en un escándalo nacional y durante el último mes los diputados han calculado el beneficio político de dejar caer al presidente. Tras muchas negociaciones, a finales de la semana pasada se lograron las 78 firmas necesarias para convocar este pleno extraordinario. Públicamente se enfrentaron las mismas agrupaciones que lideran las encuestas de intención de voto y se disputan el apoyo de la derecha en las elecciones del próximo 12 de abril: Fuerza Popular y Renovación Popular. Fuerza Popular, el partido fujimorista liderado por Keiko Fujimori, se negó a censurar a Jerí para “no desestabilizar más al país”. El resto de bancadas sumó los votos necesarios.

El debate mantuvo su tensión hasta el final, con el presidente enfrentando una oposición creciente. A pesar de los intentos por desviar la atención, la situación se volvió insostenible: el respaldo se desgarró, y a pesar de los intentos por disfrazar la situación, la realidad se impuso. La votación final reveló una profunda fractura: mientras algunos intentaban salvar su credibilidad, el peso de la desconfianza cayó con fuerza.

“Este Congreso debe decidir si quiere seguir siendo cómplice del poder o si recupera un mínimo de dignidad frente al pueblo. El señor José Jerí ha ejercido el poder de manera clandestina. Reuniones secretas, agendas ocultas, encuentros nocturnos con empresarios, versiones contradictorias frente a la opinión pública. Aquí no discutimos errores, sino presuntos delitos”, cuestionó Hamlet Echeverría, parlamentario de Juntos por el Perú, y autor de una de las mociones de vacancia.

Tras la salida de Jeremías, con la partida de Jeremías, el país se hunde en la incertidumbre: tras la salida de Jeremí, el nuevo mandatario asumirá con un mandato incierto, mientras el país se hunde en la incertidumbre.

Tu membresía se está empleando en un dispositivo diferente.

¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?

Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.

¿Por qué estás viendo esto?

Flecha

Su sesión permanece abierta en otro dispositivo y únicamente se autoriza el acceso a Papallones desde un solo terminal a la vez.

Si pretendes compartir tu cuenta, modifica tu suscripción a la opción Premium para sumar a un usuario adicional. Cada persona entrará con su dirección de correo propia, lo que os facilitará adaptar vuestra navegación en Papallones.

¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.

Si desconoces quién está utilizando tu cuenta, te sugerimos que modifiques tu clave aquí.

Si eliges seguir compartiendo tu suscripción, este aviso se verá en tu equipo y en el de la otra persona que utilice tu perfil de manera permanente, perjudicando tu experiencia de lectura. Tienes la opción de consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.

Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos

Archivado En

_

Últimas noticias

Recomendaciones Papallones
Recomendaciones Papallones
_
_