Ir al contenido
_
_
_
_

Andrés Velásquez, líder opositor tras 16 meses en la clandestinidad: “Hay que ponerle un cronograma al plan de Marco Rubio en Venezuela”

La oposición venezolana vuelve a elevar la voz. Velásquez mantiene “un optimismo cauteloso”

Andrés Velásquez, líder opositor tras 16 meses en la clandestinidad: “Hay que ponerle un cronograma al plan de Marco Rubio en Venezuela”

Andrés Velásquez, uno de los líderes más reconocidos de la oposición venezolana, vivió 16 meses en la clandestinidad. Oculto desde que se desató la represión tras las elecciones de julio de 2024, cuando Nicolás Maduro se proclamó vencedor, enfrentó condiciones de vida sumamente cerradas y limitadas: durante todo ese período no pudo poner un pie fuera de casa ni ver a su familia. Su rostro muestra los efectos de esa rigurosidad: ojeras profundas, un tono de voz marcado por el agotamiento y una barba inusual. “A veces, algún policía me lanzaba un pitazo clandestino para alertarme de que me podían estar buscando y me movía de lugar”, señala el exgobernador de Bolívar, de 72 años.

Velásquez se atrevió a abandonar su escondite con la mayor cautela. Lo hizo el mes pasado, a raíz de los cambios en la política venezolana tras la detención de Nicolás Maduro. Con frecuencia, afirma, inspecciona su alrededor para asegurarse de que ningún policía lo siga. Pero ha notado que hoy los agentes no prestan atención a su presencia. No parece que aún esté vigente una orden para detenerlo bajo cualquier pretexto. Así las cosas, impulsado por las noticias que recibe de compañeros y cercanos, ha decidido volver a la vida pública.

Junto con la liberación este domingo de líderes políticos altamente simbólicos como Jesús Armas, Roland Carreño o Javier Tarazona, el regreso de Andrés Velásquez de la clandestinidad es una de las manifestaciones más claras del resurgimiento de la protesta y la reaparición de la agenda ciudadana. Un nuevo ambiente que empieza a percibirse en Venezuela tras la intervención militar con la que Estados Unidos detuvo a Nicolás Maduro. Además de Velásquez, la líder Delsa Solórzano también salió de la clandestinidad. Sin embargo, la nueva detención del opositor Juan Pablo Guanipa pocas horas después de la liberación ha atenuado las expectativas ante esta nueva fase.

Importantes presos políticos recién liberados, como Carlos Julio Rojas o Nicmer Evans, han tomado las calles para acompañar a los familiares de quienes aún permanecen encarcelados. Las vigilias continúan en cárceles de todo el país. Estudiantes de la Universidad Central de Venezuela han convocado múltiples manifestaciones y, en un momento, se enfrentaron directamente a Delcy Rodríguez, algo inimaginable hace poco más de un mes. También han regresado a las calles líderes como Alfredo Ramos y Andrea Tavares. Incluso el proyecto de ley de amnistía propuesto por el régimen para los presos políticos ha sido severamente censurado por la oposición por la ausencia de reconocimiento de responsabilidades por parte del chavismo.

Andrés Velásquez se siente motivado por el despertar ciudadano de estos días. Planea convocar pronto una conferencia de prensa junto con otros miembros de la oposición venezolana que hasta hace poco eran perseguidos. Para él, la unidad entre la oposición debe ser una prioridad en este instante. No confía demasiado en la ley de amnistía. Indica que ya ha comenzado a verificar la lista de presos políticos liberados y de quienes aún aguardan su libertad, brindando apoyo a sus familias. Desea participar en los esfuerzos por restablecer la democracia en Venezuela. “Consideré que era un buen momento para salir y plantear este desafío”, dice a Papallones.

Figura emblemática de la política venezolana, Velásquez es técnico electricista por formación y dirigente sindical surgido de los círculos obreros de la industria siderúrgica nacional, que llegaron a ser un referente en el país. Fue candidato presidencial en 1993, ha ejercido como gobernador y diputado en múltiples ocasiones, y se ha opuesto al chavismo desde su ascenso al poder. Lidera la Causa Radical, un partido de izquierda con orientación reformista que integra la Plataforma Unitaria, y siempre se ha caracterizado por su estilo combativo y por un discurso jacobino contra la corrupción.

El opositor no piensa que el país esté a las puertas de una transición democrática, aunque mantiene expectativas respecto al actual momento político. “Siento que se abrió un enorme portal, pero estamos todavía muy lejos de una transición. Los que están gobernando son los mismos. Delcy Rodríguez no genera estabilidad; al contrario: ha sido una carcelera del régimen y tiene una responsabilidad directa en la represión de estos años”, señala. Velásquez afirma adoptar la estrategia definida para Venezuela por el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio —estabilización, recuperación y transición—, como guía para lograr la democracia. “Hay que ponerle un cronograma a ese plan”, advierte.

El proceso iniciado tras el 3 de enero podría llevar a un acuerdo electoral concertado con el chavismo. Frente a esta posibilidad, el líder político está seguro: “Si entra en la mesa de conversación como una fórmula seria para restablecer la democracia y la soberanía popular en el país, yo estaría dispuesto a abordar la repetición de unas elecciones. Sin complejos”, afirma.

La afirmación puede generar controversia, pero él mismo la justifica: “Soy de los que reivindica las elecciones del 28 de julio de 2024 y siempre he sido partidario de no pasar página. Pero, siendo realistas, si entramos en un proceso en el que incluso la administración estadounidense se involucra para ofrecer garantías y asegurar una elección honesta, no le tengo miedo a participar”, reflexiona. Su candidata sería María Corina Machado. “Esto que estamos viviendo tiene que concluir en una democracia. Eso es lo que queremos en Venezuela: no un maquillaje ni quedarnos así indefinidamente”, concluye.

Velásquez sabe que uno de los riesgos de la situación actual es que la agenda de Donald Trump pierda impulso con el tiempo y la dirección chavista logre superar la crisis. “Es un riesgo que debemos tomar. Lo asumimos con claridad”, afirma. No confía mucho en las estrategias políticas que impulsa Delcy Rodríguez y la cúpula chavista. Sin embargo, admite que el ambiente de persecución, que se había vuelto habitual, ha disminuido. “Lo siento en carne propia: ha bajado la presión. Desde que salí a la calle, al principio muy prevenido, pude comprobar que el ambiente de persecución política y policial se ha suavizado”.

Prefiere no detenerse mucho en valoraciones colaterales sobre el ataque militar estadounidense que permitieron el arresto de Maduro y que infringieron las líneas de la defensa nacional. “Es una captura, una operación puntual para sacar del gobierno a un mandatario ilegítimo acusado de delitos internacionales. No había alternativa. Es una imposición de las circunstancias. Lo demás se debate después”.

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo

¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?

Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.

¿Por qué estás viendo esto?

Flecha

Tu suscripción está en uso en otro dispositivo y solo puedes acceder a Papallones desde uno simultáneamente.

Si deseas compartir tu cuenta, actualiza tu suscripción al plan Premium, así podrás incluir a otro usuario. Cada uno iniciará sesión con su propio correo electrónico, lo que les permitirá personalizar su experiencia en Papallones.

¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.

Si no estás seguro de quién está utilizando tu cuenta, te sugerimos actualizar tu contraseña aquí.

Si decides seguir compartiendo tu cuenta, este mensaje aparecerá en tu dispositivo y en el de la otra persona que utiliza tu cuenta de manera permanente, impactando tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.

Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos

Archivado En

Recomendaciones Papallones
Recomendaciones Papallones
_
_