La Casa Blanca presiona a Colombia por un capo serbio y un criminal que negocia con Petro
Un informe de inteligencia vincula a Antun Mrdeza y a Geovanny Andrés Rojas, Araña, con una red transnacional de narcotráfico y convierte sus extradiciones en un asunto diplomático entre Washington, Bogotá y Caracas


Una reunión entre dos narcotraficantes en la selva amazónica del Putumayo se ha convertido en el nuevo elemento de presión de Donald Trump a los gobiernos de Colombia y Venezuela. Un informe de inteligencia revela que Giovanny Andrés Rojas, alias Araña, el jefe máximo de los Comandos de la Frontera y preso en la cárcel La Picota de Bogotá, es uno de los hombres con los que el capo serbio Antun Mrdeza, detenido en Venezuela desde 2025, hace negocios ilegales. La Casa Blanca ha pedido la entrega de los dos criminales, hasta convirtiéndolo en uno de los temas que se mueve detrás de los encuentros entre los mandatarios de los tres países.
De hecho, el primer encuentro entre Petro y Delcy Rodríguez, presidenta de Venezuela, que se prepara para los próximos días, tiene más propósitos que estrechar lazos. Una fuente del Gobierno que asesoró a Petro ante su encuentro con Trump, explica a Papallones que deben acordar la logística para que Colombia pida a Mrdeza, luego de que, en mayo de 2023, el capo se fugara vergonzosamente del aeropuerto de Rionegro, que sirve a la ciudad Medellín. Una vez en Colombia, Estados Unidos lo pediría en extradición. “Ya se había evaluado que fuera pedido directamente a Venezuela, pero lo que han explicado es que, si bien las relaciones están restablecidas, pueden cambiar rápidamente”. Colombia serviría, entonces, como mediador y garante.
Antun Mrdeza, también conocido como Nikola Boros, es para las autoridades colombianas uno de los miembros de la llamada Nueva Junta del Narcotráfico, una red transnacional que, según el Gobierno Petro, reúne a capos de América Latina y Europa, que trabajan en red para mover los mayores cargamentos de cocaína en el mundo. El serbio, con expedientes abiertos en siete países, recorrió a sus anchas varias ciudades colombianas en mayo de 2023 tras fugarse en el aeropuerto. Allí pidió permiso a los oficiales que lo custodiaban para comprar agua y aprovechó para escapar en un vehículo Audi con rumbo a Cali. El informe explica que allí “se reunió con hombres de confianza, quienes se encargaban de las finanzas, el lavado de dinero, y de conseguir vendedores locales de estupefacientes”.
Después, se desplazó hasta el departamento del Putumayo. En la frontera amazónica con Ecuador. En ese encuentro, dice el documento “se alió con alias Araña para traficar estupefacientes”. Esas reuniones con el colombiano fueron registradas por agentes de inteligencia de la DEA, que pusieron a Araña en el foco de Estados Unidos y activaron una alerta de Interpol en su contra. Desde el Putumayo, según las autoridades, el serbio pasó a Guayaquil (Ecuador) donde sufrió un atentado. “Se refugió en Venezuela, donde fue capturado el 22 de mayo de 2025″.

Su nombre volvió a aparecer públicamente ese día, cuando Diosdado Cabello, como ministro del Interior de Nicolás Maduro, anunció que la Guardia Bolivariana detuvo a más de 70 personas que, supuestamente, eran colaboradores de la opositora María Corina Machado. En un extenso listado con nombres de periodistas, activistas, defensores de derechos humanos y dirigentes políticos, apareció Mrdeza. Su aparición no solo alertó a Colombia, que había perdido su rastro dos años atrás, sino que reabrió expedientes en República Dominicana e Italia.
De acuerdo con el informe, el serbio es socio de Alejandro Salgado Vega, alias El Tigre, el narco más buscado en España y de quien se dice que permanece escondido en Dubái. Según la Fiscalía Antidroga española, forma parte de una red que traficó más de 100 millones de euros en cocaína oculta en piñas entre 2020 y 2021. La especialidad del serbio en la red transnacional es, supuestamente, coordinar las rutas Bolivia - Uruguay, y Colombia - Ecuador - Brasil. Su paso por la amazonía colombiana coincide con esos caminos.
El socio colombiano bajo custodia
Geovanny Andrés Rojas, el colombiano señalado en reportes de inteligencia estadounidense como uno de los proveedores de cocaína de Mrdeza, permaneció en libertad hasta febrero de 2025. Había sido designado por el Ejecutivo como gestor de paz para adelantar negociaciones con ese grupo y, pese a esa figura jurídica que mantenía suspendidas las órdenes de captura, fue detenido. La operación no ocurrió en la selva ni requirió el uso de la fuerza.
Araña fue arrestado en el hotel Marriott de Bogotá mientras los negociadores de esa estructura armada se reunían con delegados del Gobierno para hacer un balance de la tercera ronda de conversaciones. La Fiscalía irrumpió en el encuentro y, frente a la prensa nacional, lo detuvo por solicitud de Estados Unidos. Desde entonces permanece recluido en la cárcel La Picota de esa misma ciudad, a la espera de que el presidente Gustavo Petro firme su extradición.
La petición ha sido postergada por casi un año en la Casa de Nariño. Una comisión que hacía diplomacia secreta en Estados Unidos, revelada por Papallones, había mediado con Trump para bajar las tensiones y justificar que se demorara esa extradición. El Gobierno Petro se ha negado a firmar la autorización porque se entorpecería las negociaciones que adelanta con la llamada Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano, el grupo de disidencias al que están afiliados los Comandos de la Frontera. En su lugar, accedió a enviar a Andrés Felipe Marín, alias Pipe Tuluá, quien aterrizó en Estados Unidos el 3 de febrero, el día en el que se reunieron Petro y Trump. El acuerdo se cumplió en su límite de tiempo.
El 29 de enero, el presidente Petro le dio a Araña un ultimátum: su grupo debía erradicar 15.000 hectáreas de coca en el Putumayo en un plazo máximo de 10 días. Han pasado 20 días más desde la amenaza, y la extradición continúa en suspenso. En la Casa de Nariño sostienen que subsiste el riesgo de que se fracture el proceso de paz en curso, por lo que la firma del aval presidencial se ha mantenido en pausa mientras se evalúan sus efectos. El expediente de Araña permanece detenido entre la presión internacional y el cálculo interno del Gobierno. Y queda, entre tanto, una deuda pendiente con Trump.
Tu suscripción se está usando en otro dispositivo
¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?
Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.
FlechaTu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a Papallones desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en Papallones.
¿Tienes una suscripción de empresa? Accede para contratar más cuentas.
En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes








































