‘Dawson crece’ o cómo funciona el mecanismo de la nostalgia milenial
La muerte de James Van Der Beek, protagonista de la serie de finales de los noventa, despierta un debate generacional sobre aquel grupo de quinceañeros que debatían con intensidad sobre la vida


En el instante en que llegó la notificación al móvil con la muerte de James Van Der Beek se activó en varios de mis grupos de WhatsApp ese mecanismo de la nostalgia que las milenial ponemos en marcha, casi ya de manera inconsciente, que nos permite defender de manera categórica que cualquier producto cultural de finales de los noventa e inicios de 2000 es incomparable a todo lo que vino después. Es un ejercicio de distinción generacional con el que nos hemos construido una identidad propia que somos capaces de defender hasta el paroxismo. Aunque esté llena de agujeros.
El miércoles por la tarde el sistema se activó con la muerte de Dawson, que es como todas llamamos (el uso del nombre de pila también es intencionado en nuestra generación) al actor protagonista de Dawson crece. La serie se estrenó en el 98, y la vimos por capítulos en abierto, en TVE, eso que ahora se llama la televisión lineal . Tenemos más lagunas que recuerdos concretos de esta telenovela que seguía a un grupo de quinceañeros, muy intensos, en un pueblo de Estados Unidos. Pero la nostalgia tiene la habilidad de rellenar esos huecos de la memoria con un armado discurso cargado, principalmente, de todas las emociones que nos provocó la historia de Dawson, Joey, Pacey y Jen, los protagonistas de la serie.

A Dawson lo ventilamos con unos pocos: “Pobre”, “estaba muy enfermo”, “tenía muchos hijos”. Los creadores construyeron un arquetipo y fenotipo perfecto de rubio cinéfilo para conquistar a las adolescentes, pero ya entonces fracasaron. No les funcionó ni el estudiado flequillo abierto que le caía sobre la frente. Más de dos décadas después, el consenso se mantiene: la verdadera protagonista es la historia de amor entre Joey y Pacey (Katie Holmes y Joshua Jackson). Es decir, el romance entre los dos mejores amigos del personaje principal, en el que fue uno de los primeros triángulos amorosos de este género. A las mujeres nos han puesto a elegir equipo masculino desde hace siglos, como si fuera nuestra única función en la medición del entretenimiento cultural.
Solo hay que hacer una búsqueda rápida en redes sociales y YouTube para encontrar decenas de recopilatorios con los mejores momentos de este romance atravesado por la culpa y la traición, la angustia, los dilemas sobre la virginidad y todos esos elementos sobre los que fuimos cimentando nuestra futura condena: el amor romántico heterosexual. Una amiga me decía casi hablando en mayúsculas: “Para mí el amor eran Joey y Pacey”. Ejemplo de cómo las milenial no necesitamos clases de debate en el colegio para parapetarnos de razones.
El adiós a Jen en #DawsonsCreek es uno de esos momentos que marcan a toda a una generación. Es la primera imagen que me ha venido a la cabeza al conocer la muerte de James Van Der Beek. Pic.twitter.com/vJU3DXpnRH
— For Your Consideration (@FYC_Oscar) February 11, 2026
Este idilio con idas y venidas, por supuesto, y marcado con la etiqueta de prohibido por la deslealtad a su amigo, encerraba también otra de las marcas de la serie: unos diálogos cargados de referencias culturales, profundos debates morales y reflexiones vitales que eran difíciles de escuchar en el patio del instituto. Esa distancia con la realidad vivida solo hacía que la serie adquiriera mayor interés para algunas que performábamos como buenamente podíamos una intelectualidad basada en el name dropping (soltar nombres de creadores cuyo trabajo probablemente no conocíamos). Ya desde la escuela estábamos marcadas, sin saberlo entonces, por el ahora manoseado síndrome de la impostora.
Encontrar en la cultura popular una serie ideada para las chicas y los gais en la que los guiones no parecieran superficiales era algo así como tener un segundo de respiro ante la avalancha de descrédito que nos sepultaba por el simple hecho de que nos gustaran The Backstreet Boys, Spice Girls, Al salir de clase, Laura Pausini y tantos otros referentes recluidos en lo femenino.
One of the most iconic scenes in Dawson’s Creek is when Dawson lets Joey go.
— ScenesThatSlap (@scenesthatslap) February 11, 2026
A moment that also spawned James Van Der Beek’s legendary crying face meme. His legacy will always be remembered 💔... Pic.twitter.com/5NakQO9Sja
Aun así, en aquel momento ya sabíamos que Dawson crece iba de sexo. Y ahora confirmamos que no nos vamos a asomar a Movistar Plus+ porque con todo lo que sabemos ahora, esta serie no aguanta un revisionado. Solo hace falta ver el reel cientos de veces compartido desde este miércoles en el que Dawson “deja ir” a Joey. Lo terrible no son las pocas cualidades interpretativas del actor, sino que le diera permiso a una mujer para liarse con quien quisiera.
Tu suscripción se está usando en otro dispositivo
¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?
Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.
FlechaTu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a Papallones desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en Papallones.
¿Tienes una suscripción de empresa? Accede para contratar más cuentas.
En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes




























































