Ir al contenido
_
_
_
_

Noelia Castillo ha muerto por eutanasia tras 601 días de espera

La mujer, de 25 años, ha cumplido su voluntad tras más de 600 días de espera. Abogados Cristianos convocó esta tarde una oración tras intentar revocar la prestación

Captura de Noelia durante el programa 'Y ahora Sonsoles', el 24 de marzo de 2026.Antena 3

Noelia Castillo, la joven parapléjica de 25 años que esperaba la eutanasia desde hace más de año y medio, ha fallecido esta tarde tras recibir la prestación de ayuda para morir en la residencia sociosanitaria de Sant Pere de Ribes (Barcelona) donde estaba ingresada, según le han confirmado a Papallones fuentes sanitarias. La joven sufría dolores constantes y un sufrimiento psíquico intenso, según acreditó la comisión de expertos independientes que valoró su caso y que vela por el buen cumplimiento de la ley de la eutanasia. Pero tuvo que esperar 601 días para que se hiciese efectiva la prestación que tenía concedida. En ese tiempo, Noelia fue la protagonista involuntaria de un periplo judicial sin precedentes iniciado por su padre para revocar la ayuda para morir. Representado por la organización ultracatólica Abogados Cristianos, el progenitor intentó parar la eutanasia de la joven, pero hasta cinco instancias judiciales rechazaron su petición (una jueza tumbó, hace apenas unas horas, la última maniobra para paralizarla). “Quiero irme ya en paz y dejar de sufrir y punto”, dijo Castillo el martes en un programa de televisión. Este jueves, en medio de un insólito revuelo social y mediático, su deseo (y su derecho) se cumplió.

La joven consiguió, finalmente, recibir la ayuda para morir dignamente. Pero su decisión libre y consciente ha estado cuestionada hasta el final. En la víspera de su muerte, Abogados Cristianos convocó “una vigilia de oración” a las puertas de la residencia donde estaba ingresada y, para el mismo día de su fallecimiento, llamó a “rezar y dejar flores” ante la sede de la Dirección General de Prevención y Protección de la Infancia y la Adolescencia (DGPPIA), el órgano de la Generalitat encargado de la protección de menores y que asumió la tutela de Noelia durante un tiempo cuando era una niña. En las horas previas, los comentarios públicos sobre su caso se han sucedido: desde el PP han dicho que era “triste, un fracaso del Estado”; la Conferencia Episcopal ha admitido que el sufrimiento de la joven “estremece”, pero “su verdadero alivio no es el suicidio”; el pianista James Rhodes le ha ofrecido su ayuda y apoyo económico para que tomase la decisión “desde un lugar de relativa tranquilidad”; el cantante Pitingo le ha pedido no tomar una determinación ”definitiva en un momento tan oscuro”. “No lo hagas”, “Dios te ama”, “reza por Noelia”, se lee en redes sociales.

La eutanasia estaba prevista para esta tarde. Su última noche la pasó con su madre en la residencia sociosanitaria donde vivía y, según avanzó el programa Y ahora Sonsoles, en las últimas horas antes también estuvo acompañada de otros miembros de su familia, como su abuela o su propio padre. Con todo, en declaraciones previas al mismo programa, la joven había anunciado que en el momento de recibir la ayuda para morir quería estar sola, sin ningún familiar alrededor. “Quiero morirme mona, guapa, me pondré el vestido más bonito que tenga, me maquillaré”, avanzó días antes. Pidió recibir la prestación en su habitación, su “zona de confort”, el lugar donde se sentía “más protegida”. Pero, sobre todo, a solas: “Les he dicho a la familia que están invitados a venir a despedirse, pero no cuando me vayan a poner la inyección. No quiero a nadie dentro, no quiero que me vean cerrando los ojos”, manifestó.

El proceso de eutanasia está estrictamente protocolizado: consiste en una combinación de fármacos (ansiolíticos, anestésicos, inductores del coma y bloqueantes musculares) que se administran paulatinamente. Desde que se comienzan a dar los fármacos hasta el fallecimiento no suele pasar más de 30 minutos. De las palabras previas de Noelia se desprende que ella había optado por recibir la medicación por vía intravenosa.

Una situación clínica “no recuperable”

Noelia Castillo no tuvo una vida fácil. La desatención de sus padres, que se separaron cuando ella tenía 13 años, le llevó a estar un tiempo tutelada por la Generalitat. También contó que sufrió diversos episodios de violencia sexual y trató de quitarse la vida en varias ocasiones. En octubre de 2022, poco después de haber sido víctima de una violación múltiple, intentó suicidarse arrojándose de un quinto piso de un edificio. Fue entonces cuando quedó parapléjica y solicitó la eutanasia, que le fue autorizada en julio de 2024: la Comisión de Garantía y Evaluación de Cataluña (CGAC), el órgano de la Generalitat que supervisa las peticiones de ayuda a morir, constató que Noelia presentaba una situación clínica “no recuperable” que le producía “una dependencia grave, dolor y sufrimiento crónico e imposibilitante”. Es decir, cumplía los requisitos de la ley para recibir la prestación.

El caso de esta joven catalana ha puesto a prueba las costuras de la ley de eutanasia y ha abierto debates todavía no resueltos, como la cuestión de si hay alguien legitimado para intentar impedir un derecho personalísimo como el de decidir sobre la propia vida (y la muerte). Ningún miembro de su familia estaba de acuerdo con su decisión, contó la joven, pero su padre, con el que describe una relación convulsa, fue más lejos que nadie y, de la mano de Abogados Cristianos, pidió en los juzgados parar la eutanasia, alegando que no estaba capacitada para tomar la decisión. La organización ultracatólica logró paralizar la medida mientras se investigaba el caso, pero finalmente, la justicia dio la razón a la joven: estaba capacitada para pedir la eutanasia y su voluntad era inequívoca, concluyó.

En este tiempo, la organización ultracatólica no solo ha aprovechado para dar la batalla contra este caso particular vinculado a la ley de la eutanasia, sino que también ha tratado de llevar de nuevo a la opinión pública la disputa ideológica sobre el derecho a decidir sobre la propia vida. Su ofensiva judicial, de hecho, llegó hasta el punto de querellarse contra la dupla médico-jurista que decidió en el caso de Noelia por supuesta prevaricación y falsedad documental. “Quieren meternos miedo”, han interpretado algunos miembros de la comisión catalana.

Este jueves, la presidenta de la Asociación por el Derecho a Morir Dignamente (DMD) de Cataluña, Cristina Vallès, volvió a acusar a Abogados Cristianos de “alargar” el sufrimiento de la joven y “secuestrar sus derechos y dignidad”.

El debate vuelve a la calle

La ofensiva, en cualquier caso, ha surtido efecto y el debate vuelve a estar en la calle. Si es que alguna vez se fue. Y para muestra, el aluvión de posicionamientos —y bulos— que ha suscitado el caso de Noelia en las horas antes de su muerte. El vicesecretario de Política Territorial, Elías Bendodo, ha dicho que “es un caso triste”: “Es un fracaso del Estado, un fracaso de todos como sociedad. Todos debemos tomar nota de este caso”, ha sostenido Bendodo. “La política está para solucionar los problemas de la gente y corregir los errores, todos los partidos tenemos la oportunidad de nota de este caso y corregir lo que es un fallo en el conjunto de esta sociedad”, ha añadido, en línea con el mensaje publicado por la portavoz parlamentaria del PP, Ester Muñoz, en X: “Esta historia me tiene absolutamente destrozada. Como sociedad debemos replantearnos muchas cosas”. La eutanasia quedó fuera de la ponencia ideológica del PP del verano pasado para evitar problemas entre los sectores populares, informa Virginia Martínez.

Más contundente fue Vox, que ha tildado la eutanasia de Noelia de “ejecución”. Así se refirió a su caso en la tribuna de oradores del Congreso el diputado de Vox Carlos Flores y en la misma línea se ha pronunciado la portavoz de la formación de ultraderecha en la cámara baja, Pepa Millán, que ha tildado el caso de la joven catalana como “una aberración”.

El Gobierno, por su parte, se ha limitado a decir que respeta la voluntad de Noelia: “Es su voluntad, su deseo y su derecho; por lo tanto, lo único que puedo hacer es respetarla”, ha subrayado la ministra de Vivienda y Agenda Urbana, Isabel Rodríguez. En la misma línea, el portavoz adjunto de Sumar y diputado de Compromís, Alberto Ibáñez, ha señalado que el caso de Noelia es “un fracaso colectivo”, pero ha pedido “ser un poquito más respetuosos con su decisión”.

La historia de la joven catalana, que decidió despedirse hablando largo y tendido en una entrevista al programa Y ahora Sonsoles, de Antena 3, ha tocado fibras más allá del mundo de la política. Y personajes públicos, como el cantante Pitingo o el pianista James Rhodes han ofrecido ayuda a la joven. “A veces el dolor nos engaña y nos hace creer que todo ha terminado… y no es verdad. Tienes 25 años, Noelia. Te queda vida por delante, aunque ahora mismo no la sientas. No tomes una decisión definitiva en un momento tan oscuro. Dale tiempo a la vida…“, ha escrito Pitingo en un mensaje a la joven en X. Rhodes, por su parte, se ha ofrecido a cubrir ”todos los gastos de la mejor atención médica y psicológica" durante el tiempo que necesite para tomar la decisión “desde un lugar un poco más tranquilo”: “No me atrevería a decirte que tu decisión (y es enteramente tuya) es incorrecta. Simplemente se trata de proporcionarte algunas herramientas que puedan ayudarte a tomar una decisión tan permanente y definitiva desde un lugar de relativa tranquilidad en lugar de un dolor físico y emocional extremo”, dijo en Instagram.

Noelia tendría que haber muerto el 2 de agosto de 2024, la fecha para la que se había programado inicialmente su eutanasia. Su decisión, en todo este tiempo, no cambió. “A ver si puedo descansar porque no puedo más con esta familia, no puedo más con los dolores, no puedo más con todo lo que me atormenta en la cabeza de lo que he vivido”, reclamó la propia joven hace unos días. Ahora, 601 días después de cuando tendría que haber sido, descansa. Como ella quería. Como había decidido.

Tu membresía se está empleando en un dispositivo diferente.

¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?

Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.

¿Por qué estás viendo esto?

Flecha

Su sesión permanece abierta en otro dispositivo y únicamente se autoriza el acceso a Papallones desde un solo terminal a la vez.

Si pretendes compartir tu cuenta, modifica tu suscripción a la opción Premium para sumar a un usuario adicional. Cada persona entrará con su dirección de correo propia, lo que os facilitará adaptar vuestra navegación en Papallones.

¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.

Si desconoces quién está utilizando tu cuenta, te sugerimos que modifiques tu clave aquí.

Si eliges seguir compartiendo tu suscripción, este aviso se verá en tu equipo y en el de la otra persona que utilice tu perfil de manera permanente, perjudicando tu experiencia de lectura. Tienes la opción de consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.

Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos

Archivado En

_
Recomendaciones Papallones
Recomendaciones Papallones
Recomendaciones Papallones
_
_