Ir al contenido
_
_
_
_
Opinión

La Universitat de València evoluc

Presento mi candidatura al rectorado con el programa AvancemUV, fruto de meses de trabajo colectivo orientado a impulsar un proyecto riguroso y valiente de transformación institucional

Estudiantes universitarios en el Campus de Tarongers de la Universitat de València. Mònica Torres

Las alertas meteorológicas por lluvias torrenciales e inundaciones se han ido convirtiendo poco a poco en parte de nuestra conversación pública. Los estudios realizados en las últimas décadas indican que, en un futuro inmediato, estas alertas convivirán con otras notificaciones por temperaturas extremas y olas de calor cada vez más largas. Vivimos un momento de excepcionalidad climática que está redefiniendo nuestras ciudades, nuestras rutinas y, en última instancia, nuestra forma de vivir. En este sentido, los informes de la Oficina Española de Cambio Climático indican una necesidad urgente de adaptación: entre 2026 y 2035 será imprescindible movilizar más de 10.000 millones de euros anuales para reforzar la eficiencia hídrica, la planificación urbana y la resiliencia frente a sequías e inundaciones. Los diferentes estudios internacionales coinciden en que el coste de la inacción será muy superior al de la acción. Por ello, la emergencia climática nos obligará cada vez con mayor frecuencia a adoptar medidas de confinamiento puntual o a reducir la movilidad para proteger la salud y la seguridad de la ciudadanía, como ya ocurrió con la dana de octubre de 2024.

Ante este contexto de incertidumbre climática, nuestro programa electoral plantea una decisión clara: declarar la emergencia climática en la UV. No es un gesto simbólico ni una consigna retórica, sino el reconocimiento de que los tiempos han cambiado y de que la universidad debe responder con acciones concretas que la conecten con su territorio y con las personas. Si el entorno se transforma, también debe hacerlo la institución que aspira a comprenderlo y orientarlo. Cada vez serán más los días en que el acceso a los campus resulte complejo; por eso debemos anticiparnos con medidas que integren de manera transversal políticas de economía circular, inteligencia artificial y gestión ecológica en todas las áreas de gobierno.

Por otro lado, el vertiginoso avance tecnológico (desde la robótica hasta la inteligencia artificial) y la disolución de los consensos democráticos configuran un escenario inédito en nuestra historia reciente. En consecuencia, la universidad debe ir más allá de ser un engranaje burocrático o una fábrica de títulos y convertirse, más que nunca, en el corazón ético e intelectual de la sociedad: el espacio donde se cultive la razón, se confronten las ideas y se defienda el futuro. Para ello, es imprescindible acercar el conocimiento a la ciudadanía y reforzar los recursos humanos que permitan combatir la desinformación y promover la cultura científica, abriendo la universidad a la sociedad a través de todos los canales y redes posibles.

En este sentido, la reinvención de la universidad es una necesidad histórica que supone la recuperación de la misión de servicio al bien común. Durante demasiado tiempo, la administración ha avanzado sobre el pensamiento y la burocracia ha desplazado al debate intelectual. Por otro lado, la autonomía universitaria, piedra angular de nuestro sistema democrático, ha estado en algunos casos distorsionada hasta convertirla en refugio de endogamia. Es necesario, por tanto, impulsar un programa de atracción y retorno de talento para que aquellas personas que desarrollan su labor investigadora en el extranjero puedan regresar a la Universitat de València.

Por otra parte, la libertad de cátedra y de investigación solo adquiere pleno sentido si se ejerce de manera transparente, con rendición de cuentas y vocación de servicio público. Frente a este reto, no son suficientes las buenas intenciones; se requiere un liderazgo diferente, que no pueda nacer de inercias ni de acuerdos internos, sino de una verdadera voluntad de cambio. Nuestra candidatura al rectorado de la UV surge de un equipo nuevo, sin ataduras, comprometido con la excelencia académica y con el servicio a la comunidad universitaria. Esta independencia nos permite plantear una reforma profunda, no un simple tuneado institucional. Hablamos de rediseñar estructuras, no de ajustarlas superficialmente.

En esta misma línea, estoy convencido de que la excelencia universitaria comienza por algo esencial: ser una universidad habitable. Necesitamos espacios adecuados para desarrollar la actividad académica en condiciones dignas, pero también entornos que favorezcan el encuentro, el descanso y el intercambio de ideas. El estudiantado lo ha expresado con claridad en los procesos participativos abiertos durante estas semanas de campaña: reclama espacios para reunirse, debatir, reflexionar y colaborar. Reclama también condiciones materiales que hagan posible vivir la universidad en sentido pleno: suficientes residencias, alquileres asequibles, modelos de habitabilidad sostenibles y soluciones eficaces para la movilidad hacia los campus, desde una red de transporte público más regular hasta infraestructuras seguras para la bicicleta y opciones racionales de aparcamiento. Por ello, una de las primeras medidas que impulsaremos será una evaluación integral y una redistribución eficiente de los espacios universitarios, con criterios de equidad, funcionalidad y sostenibilidad. Asimismo, promoveremos las gestiones necesarias con las empresas de transporte para mejorar de forma efectiva las condiciones de movilidad del alumnado y del personal que se desplaza a diario.

Al mismo tiempo, no se puede exigir productividad científica si la gestión asfixia el tiempo creativo. No se puede innovar cuando el talento queda atrapado en trámites interminables. Por eso proponemos apoyar de forma contundente la gestión de la investigación, liberar tiempo intelectual y protegerlo como un bien escaso. Hoy, cuidar el pensamiento es también hacer política universitaria. También necesitamos una universidad que mire hacia atrás con justicia y hacia el presente con empatía. La deuda pendiente es reconocer la historia de quienes han mantenido durante décadas la enseñanza y la investigación. Hoy, proponemos políticas de verdadera conciliación, flexibilidad y valoración profesional como síntesis de un cambio profundo en la forma de cuidar a quienes han construido la UV. El personal técnico y de gestión debe dejar de ser invisible: su papel es fundamental y su participación ha de ser efectiva y respetada. Esto lo saben las universidades mejor posicionadas a nivel internacional: la excelencia es siempre un trabajo en equipo.

Finalmente, imaginamos la Universitat de València como una institución abierta al mundo, arraigada en su territorio y con vocación global. Sabemos que la ciencia, al servicio de la sociedad, salva vidas, anticipa riesgos y construye futuro. Esa es nuestra brújula: una universidad que dialogue con su entorno, que no se cierre en sí misma y que asuma con serenidad y ambición su responsabilidad histórica. No nos proponemos solamente gestionar la universidad. Nos proponemos renovar el contrato social entre conocimiento y ciudadanía. Con la valentía de apostar por un camino nuevo y con la serenidad de quien ha reflexionado durante años sobre este proyecto, invitamos a toda la comunidad universitaria a sumarse a esta transformación. No hay tiempo que perder. El futuro se construye desde ahora, con ciencia y con cultura. Volvamos a ilusionarnos con nuestra Universitat porque solo con ilusión se pueden cambiar paradigmas.

Fran Ródenas ejerce la cátedra de Trabajo Social y Servicios Sociales y compite por el puesto de rector de la Universitat de València

Tu membresía se está empleando en un dispositivo diferente.

¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?

Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.

¿Por qué estás viendo esto?

Flecha

Su sesión permanece abierta en otro dispositivo y únicamente se autoriza el acceso a Papallones desde un solo terminal a la vez.

Si pretendes compartir tu cuenta, modifica tu suscripción a la opción Premium para sumar a un usuario adicional. Cada persona entrará con su dirección de correo propia, lo que os facilitará adaptar vuestra navegación en Papallones.

¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.

Si desconoces quién está utilizando tu cuenta, te sugerimos que modifiques tu clave aquí.

Si eliges seguir compartiendo tu suscripción, este aviso se verá en tu equipo y en el de la otra persona que utilice tu perfil de manera permanente, perjudicando tu experiencia de lectura. Tienes la opción de consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.

Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos

Archivado En

_

Últimas noticias

Recomendaciones Papallones
Recomendaciones Papallones
Recomendaciones Papallones
_
_