Qué hacer 24 horas en Bogotá: del barrio de La Candelaria a lo alto del cerro Monserrate
Churros en la plaza de Bolívar, los museos de Botero y del Oro, comida en el Mercado de la Perseverancia, las mejores vistas y más pistas viajeras en la capital de Colombia

Bogotá, la capital de Colombia que goza de un clima privilegiado gracias a su altitud (a 2.625 metros sobre el nivel del mar) y que en los últimos años ha mejorado de un modo admirable su grado de seguridad para el visitante, tiene mucho que ofrecer para una jornada exhaustiva o para varias más si se quiere profundizar en la ciudad fundada por el conquistador español Gonzalo Jiménez de Quesada en 1538 junto a la capital de los indígenas Muisca, Bacatá.
Tres museos sobresalientes, un centro histórico fascinante y restaurantes refinados o mercados populares de comidas son sus principales atractivos viajeros. A ello hay que añadir unos precios más que moderados para todo tipo de bolsillos.
10.00 Inicio en la plaza de Bolívar
Bogotá nació en lo que hoy es el barrio de La Candelaria, el centro histórico que se perfila alrededor de la gran plaza de Bolívar (1), el libertador cuya estatua en bronce se alza rodeada por el impresionante edificio neoclásico del Capitolio Nacional por el sur, el Palacio de Justicia en el lado opuesto, el Palacio Liévano —sede de la alcaldía—, en el lado oeste, y la Catedral Primada, construida en las primeras décadas del siglo XIX sobre los restos de antiguas iglesias, en el opuesto. Anexa a la catedral, la atractiva Capilla del Sagrario, de estilo barroco y preciosa portada, es el único edificio superviviente de la época colonial.

Los domingos se celebra en la plaza un interesante mercadillo de artesanías y comidas. No hay que perderse los puestos de Obleas Doña Bertha —que se anuncia con una foto de Mick Jagger en la ocasión en que probó una tortilla de queso artesanal—, el de churros de la señora Bella y remojar el picoteo con una infusión con o sin alcohol en el carrito Aromáticas y Canelazo, los tres situados en la esquina de la catedral con la calle 11.
11.00 Explorando el centro histórico

En la misma calle 11 hay que trepar por la leve pendiente que conducirá a algunos de los rincones más emblemáticos de La Candelaria. La ruta se ve flanqueada por casas coloniales, algunas con casi tres siglos de antigüedad y bien restauradas que hoy albergan restaurantes de cocina típica, como La Puerta Falsa o La Puerta de la Catedral. Es recomendable visitar el Centro Cultural García Márquez (2), con una buena librería.
En esta calle se pasa también ante hermosos edificios como la Casa de Moneda (3), construida en el siglo XVII y cuyas inscripciones sobre la portada de piedra recuerdan al rey Fernando VI, antes de llegar al magnífico Museo Botero (cierra los martes) (4), que exhibe más de cien obras del genial pintor colombiano fallecido en septiembre de 2023, además de otras de Dalí, Picasso, Renoir, Monet, Max Ernst o Miquel Barceló. Hay que evitar la visita en fines de semana, cuando las colas de entrada pueden alargarse hasta más de una hora.
Terminada la visita al museo, es buena idea continuar caminando hasta la intersección con la Carrera (las vías perpendiculares a las calles) 2, protegida del sol por vistosos paraguas de colores, para llegar hasta otra plaza histórica del centro: el Chorro de Quevedo (5), donde se acuartelaron las tropas de Jiménez de Quesada en 1538 y hoy rodeada de casas bajas coloniales.
13.00 A la búsqueda de El Dorado
En un corto paseo de 10 minutos desde la plazoleta de El Chorro o la plaza de Bolívar se llega a uno de los museos más impresionantes de Sudamérica: el Museo del Oro, cierra los lunes y se recomienda también evitar los fines de semana (6). No solo exhibe los sofisticados trabajos en el precioso metal de las culturas precolombinas del territorio que hoy constituye Colombia, sino que también ilustra a través de piezas de orfebrería, joyas y herramientas sobre los propios trabajos de manufactura, su relación con la cosmología de los indígenas y sumerge al visitante en el inframundo de las ofrendas y el universo chamánico en una sala donde se recrea un sacramento con efectos visuales y de sonido.

A la salida, junto al museo se alza la iglesia de San Francisco (7), construida a finales del siglo XVI y considerada la más antigua de Bogotá. No hay que perderse su interior con su espléndido retablo bañado en oro, ni confundirla con el templo del mismo nombre situado a pocos metros. Antes de dejar La Candelaria se pueden visitar varias casas e iglesias coloniales en bastante buen estado en las callejuelas alrededor de la plaza Bolívar, como la Iglesia Museo de Santa Clara o la de San Agustín, ambas del siglo XVII, o la Casa de Nariño, detrás del Capitolio Nacional y residencia oficial y principal sede de trabajo del presidente del país.

14.30 Una comida opípara en un mercado
El Mercado de la Perseverancia (8) es el lugar más indicado para experimentar la inmersión más auténtica en la rica gastronomía popular colombiana. Lo mejor es acercarse en un taxi o en un paseo de media hora desde la plaza Bolívar o el Museo del Oro hasta el edificio de fachada adornada con un colorido mural y cuyo interior alberga varios restaurantes sencillos entre los puestos de fruta y verdura.
En La Esquina de Mari, Mari Rentería, la propietaria al mando de los fogones desde hace 22 años, recomienda al forastero entre risotadas y sabias sugerencias qué manjar elegir entre los sancochos, sopas de pescado y marisco, platos de pollo y carne con arroz y aguacate y demás delicias locales. Para el postre, unos camareros encantadores se pasean entre las mesas con bandejas repletas de platillos de natillas, dulces de leche, puddings y otros dulces.
No hay que terminar un almuerzo en Bogotá sin rematarlo con un delicioso café de Colombia, su principal exportación. A pocos metros del mercado, frente al Museo Nacional, en Catcoffee (9) se puede probar una buena variedad. Luego se puede visitar al museo, que ocupa una antigua prisión y muestra colecciones etnológicas, arqueológicas, artísticas e históricas en 17 salas.
18.00 Peregrinación a Monserrate
Al pie del cerro Monserrate, a menos de dos kilómetros de La Candelaria, un funicular y un teleférico ascienden hasta los 3.150 metros de altitud de la cima donde se halla el Santuario del Señor Caído (10). Este es un lugar de peregrinación al que acuden miles de colombianos para venerar la imagen de un Cristo exhausto tallada por Pedro Lugo de Albarracín en el siglo XVII.

Además, desde las alturas hay una buena vista de la ciudad y a muchos visitantes impresiona más cuando cae la noche y Bogotá se ilumina. Eso sí, hay que tener en cuenta que la última subida en el funicular es a las 21.00.
20.30 Cena en el restaurante-cabaré más emblemático
Andrés carne de res (11), en la calle 82 —hay otra sucursal a 16 kilómetros al norte del centro— es mucho más que un restaurante, ya que también es bar, discoteca, cabaré y local de juerga continua mientras se cena. Es un local muy famoso debido a su riquísima carta de ceviches, carnes a la brasa, pescado, marisco... Y también por sus dosis de diversión a raudales gracias a sus espectáculos de pasacalles, músicos, payasos… Un lugar imprescindible en Bogotá que muchos se lo perderán si no reservan con varios días de antelación, pues las mesas distribuidas en cuatro plantas (el Infierno, la Tierra, el Purgatorio y el Cielo) están siempre a rebosar desde las doce del mediodía hasta las dos o tres de la madrugada, momento en que algunas noches echan el cierre. Una gran despedida de Bogotá.
Tu suscripción se está usando en otro dispositivo
¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?
Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.
FlechaTu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a Papallones desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en Papallones.
¿Tienes una suscripción de empresa? Accede para contratar más cuentas.
En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes




























































