Hay dos retos principales, los que competen a las instalaciones y los propios del servicio que reciben los pacientes. Ambos apuntan a fortalecer dos paradigmas: la telemedicina [atención remota a los pacientes] y el reinventar los hospitales como espacios dinámicos abiertos a la constante reformulación de sus equipos y espacios”, explica Donald G. Bellefeuille, consultor especializado en tecnología y salud de la firma NNBJ.

Los sistemas de diagnóstico más punteros mejoran la calidad de las imágenes y reducen las dosis recibidas de radiación.

Es una necesidad que acometer con urgencia en todo el mundo. El impacto de la crisis ha mermado la capacidad económica de inversión en todos los sectores, por lo que la gestión más inteligente de los recursos es clave. El informe de la consultora McKinsey La fuerza en la la unidad. La promesa de estándares globales en la salud apunta el enorme ahorro que se lograría al estandarizar los protocolos de adquisición y prescripción de medicamentos: más de 100.000 millones de euros al año en todo el mundo.

En España la situación es igualmente acuciante. El estudio El perfil tecnológico hospitalario en España de la Federación Española de Empresas de Tecnología Sanitaria (Fenin) apunta a que las comunidades autónomas padecen el peor envejecimiento tecnológico en sus hospitales de las últimas dos décadas. En mejorar estas cifras no solo se juega la economía, sino la salud de las pacientes, como recuerda Juan Sanabria, presidente de Philips Ibérica: “Es crítico un cambio de modelo en la gestión de la tecnología. La antigüedad de su parque tecnológico en ciertas áreas y modalidades dobla la de otros países europeos. La innovación y la renovación tecnológica son básicas para mejorar los resultados de salud del paciente, reducir la morbimortalidad [las enfermedades mortales que padece una determinada población] en muchos casos o los efectos adversos de las intervenciones”.