
IA alcanza el oro en retos de olim
El pasado julio, miles de medios publicaron que la inteligencia artificial había logrado por primera vez una medalla de oro en la Olimpiada Internacional de Matemáticas.
Pero había una problema: el reporte resultó ser falso. OpenAI comunicó en plataformas digitales que su prototipo logró “un desempeño de nivel de medalla de oro”, sin embargo, su tecnología no se midió frente a ningún alumno.
Lo que ocurrió. Seis empresas tecnológicas, entre ellas Google, OpenAI y DeepSeek, fueron invitadas a Australia como patrocinadoras.
- A última hora pidieron que sus modelos fueran evaluados.
- Los correctores, que trabajan sin cobrar y estaban sin dormir, pidieron a las empresas que no publicaran los resultados hasta una semana más tarde, para no quitar protagonismo a los estudiantes.
- OpenAI desestimó la restricción pactada y difundió sus hallazgos durante la velada de cierre, al tiempo que los alumnos obtenían sus galardones.
- Google intentó entonces que sus soluciones fueran corregidas de urgencia, abordando a los correctores en los pasillos.
El problema de fondo. Aunque los 600 alumnos únicamente disponían de lápiz y papel, el gasto de procesamiento de los exámenes de la IA podría sobrepasar el millón de dólares en consumo energético.
- “No están compitiendo en igualdad de condiciones”, dice María Gaspar, que dirige el equipo español desde 1984.
Y la posible solución. Terence Tao, posiblemente el matemático más influyente del mundo, propone que la IA tenga su propio concurso, con sus propias reglas, en lugar de colarse en el de los humanos.
©Foto: IMO