La detención del expríncipe Andrés por el ‘caso Epstein’ sacude la monarquía británica en un escándalo de alcance global

El ‘caso Epstein’ ha tomado un giro inesperado este jueves tras la detención del expríncipe Andrés, hermano del rey Carlos de Inglaterra, arrestado por la policía británica por sus vínculos con el pederasta Jeffrey Epstein. Estuvo más de diez horas en comisaría.
¿Por qué ahora? El arresto se produjo después de que varios archivos desclasificados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos revelaran que Andrés habría facilitado a Epstein información económica confidencial del Gobierno británico.
- No es el único escándalo que rodea al expríncipe: Virginia Giuffre, una de las víctimas del multimillonario, lo acusó de violarla cuando era menor de edad.
La respuesta de la Casa Real ha sido inmediata. El rey Carlos III de Inglaterra ha tomado distancia de su hermano, al que ya había quitado todos los títulos, y ofreció su cooperación con las autoridades que investigan. “La ley debe seguir su curso”, dijo en un comunicado.
El caso tiene ya dimensión global. La última publicación de papeles (3,5 millones de documentos) es la que más impacto ha tenido en el extranjero.
- Esa red internacional tenía ramificaciones en Polonia, Rusia y las monarquías del Golfo, e incluía nombres propios como el del exministro francés de Cultura Jack Lang.
- Alemania, Irlanda, Lituania, Letonia y Turquía han lanzado o estudian lanzar investigaciones penales.
El caso de Noruega. Después del Reino Unido, es el país en el que las últimas revelaciones sobre Epstein han golpeado con más fuerza: una serie de correos electrónicos intercambiados con el pederasta han puesto contra las cuerdas a Mette-Marit, princesa heredera de Noruega.
- También ha salpicado a un ex primer ministro (Thorbjorn Jagland), a un excanciller y a una pareja de respetados diplomáticos.
©Foto: Andy Rain (EFE)